martes, 24 de enero de 2012

Europa impone un duro embargo a Irán


Los países de la Unión Europea impusieron ayer un embargo petrolero sin precedente contra Irán, además de congelar los activos de su banco central, para obligar al régimen de Mahmoud Ahmadinejad a frenar el desarrollo de su controvertido programa nuclear .

Para mitigar las consecuencias de la medida en países europeos muy dependientes del crudo iraní, como España, Italia y Grecia, los cancilleres de los 27 países de la UE acordaron que el embargo entrará en vigor el 1° de julio. Los socios europeos con contratos vigentes podrán ejecutarlos hasta esa fecha. Después, tendrán que buscar vías alternativas para el suministro de crudo.

Irán, segundo productor mundial, vende unos 450.000 barriles diarios (cerca del 20% de sus exportaciones) a la UE, esencialmente a Italia, España y Grecia. Según el canciller español, José Manuel García-Margallo, Arabia Saudita, el primer productor mundial, ya se ha comprometido a reemplazar los envíos de crudo iraníes.

La decisión de la UE -sobre la que ya existía un principio de acuerdo desde hace semanas- prohíbe a los países europeos establecer nuevos contratos en el sector petrolero con Irán como castigo por su programa nuclear, que, según Occidente, busca desarrollar la bomba atómica. El objetivo de la medida es obligar a Teherán a volver a la mesa de negociaciones para que frene su política nuclear.

Además de vetar las compras de crudo, la UE decidió prohibir la importación de productos petroquímicos y la exportación de equipamiento y tecnología para ese sector, clave en la economía iraní. Los cancilleres europeos también acordaron congelar los activos del banco central de Irán y otras ocho entidades y prohibir todo el comercio en oro y otros metales preciosos con ese país. Se trata de las sanciones de mayor importancia aprobadas por Bruselas desde 2007, cuando se iniciaron las medidas de presión de la UE contra Teherán para que cancelara su programa nuclear.

Los mandatarios de Alemania, Francia y Gran Bretaña, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy y David Cameron, respectivamente, se sumaron a la presión y pidieron a Teherán "la suspensión inmediata de las actividades nucleares sensibles". Estados Unidos e Israel, los dos países más críticos con Irán, mostraron su satisfacción por el anuncio, mientras que Rusia lamentó la decisión y abogó por el diálogo.

El Departamento de Estado indicó que las medidas acordadas por la UE "son otro paso contundente en el esfuerzo internacional para incrementar la presión sobre Irán". Washington impuso recientemente nuevas sanciones financieras contra el régimen teocrático.