
La agencia de calificación Fitch ha cumplido su amenaza y ha rebajado dos grados la deuda española, que pasa de AA- a A con perspectiva negativa; también ha rebajado la nota de la deuda de Bélgica (de AA+ a AA), Chipre (de BBB a BBB-), Italia (de A+ a A-), Eslovenia (de AA- a A) y ha ratificado la nota de Irlanda en BBB+. Todas con perspectiva negativa.
El pasado mes de diciembre, Fitch ya amenazó con degradar la nota de solvencia de estos países ya que, en su opinión entonces y ahora, la crisis de la deuda soberana en la zona del euro "aún está lejos de ser alcanzada".
En un comunicado, Fitch explicó que tomaría su decisión a finales de enero, tal y como ha sucedido.