
Un total de 56 personas perdieron la vida el viernes en distintos actos de violencia en Siria, entre ellos 12 integrantes de las fuerzas de seguridad, según militantes, pocas horas antes de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el plano diplomático, el Consejo de Seguridad de la ONU se reúne para discutir la situación siria, pero Rusia ya anunció que no apoyaría ninguna resolución que llame a la salida del presidente sirio Bashar al Asad.
El jefe de la misión de observadores en Siria denunció el viernes el recrudecimiento de la violencia en los últimos tres días.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), la represión causó 44 muertos en el país: 19 civiles murieron en Naua, en la provincia de Deraa (sur), 5 en Alep (norte), 15 en Homs (norte), uno en Hamurieh (suburbio de Damasco) y uno en Hama (norte).
Según el OSDH, es la primera vez que las fuerzas de seguridad matan civiles en Alep, segunda ciudad del país, desde el inicio de la revuelta contra el régimen del presidente Bashar al Asad en marzo 2011.
Además de la cifra de 44 civiles muertos, dos atentados contra las fuerzas de seguridad en Idleb (noroeste) y en Mazairib, cerca de Deraa, causaron 12 muertos entre sus miembros, anunció a la AFP el presidente de la OSDH, Rami Abdel Rahmane, lo que lleva el total de muertos a 56.
En Idleb, un atentado con coche bomba contra un puesto de control de las fuerzas de seguridad causó seis muertos. Y en Mazairib, desertores atacaron dos buses de la seguridad, causando seis muertos y cinco heridos, dijo Rahmane, sin precisar sobre los autores del primer atentado.
Dos niños figuran entre las víctimas de esta jornada, y según indicó este viernes la agencia de la ONU para la infancia, UNICEF, por lo menos 384 niños han perdido la vida en Siria desde que comenzó hace 10 meses la revuelta popular, y un número casi igual fue detenido, informó el viernes.
“Hasta el 7 de enero, 384 niños murieron, en su mayoría varones”, dijo Rima Salah, actual subdirectora ejecutiva de la UNICEF, durante una conferencia de prensa y agregó que unos 380 niños fueron detenidos, siendo que “algunos tenían menos de 14 años de edad”.
El jefe de la misión de observación de la Liga Árabe en Siria, el general sudanés Mohammed Ahmed Mustafá al Dabi, declaró el viernes que la violencia aumentó “mucho” desde hace tres días, en particular en Homs, Hama e Idleb.
Según la OSDH, 176 personas murieron en este periodo: 33 civiles el martes, 25 muertos el miércoles, entre ellos 15 civiles, 62 el jueves, de los cuales 43 civiles, y 56 el viernes, de ellos 44 civiles.
Como cada viernes desde marzo, los militantes prodemocracia había llamado a los sirios a manifestar en masa contra el régimen.
En Damasco, manifestaciones ocurrieron en los barrios de Midane, Kabun y Barzeh, pese a los disparos de las fuerzas de seguridad en los dos primeros, según la OSDH.
El Consejo Nacional Sirio (CNS), que reúne a la mayoría de las corrientes de la oposición, pidió que el Consejo de Seguridad “condene los crímenes del régimen y se comprometa a juzgar a los criminales”.