
Los autores que consideren que una web o un sitio de enlace utiliza sus obras sin permiso y con ánimo de lucro pueden denunciarla ante la Comisión de Propiedad Intelectual, tras la entrada en vigor, ayer, de la polémica Ley Sinde, la normativa que crea una sección segunda dentro de la Comisión de Propiedad Intelectual encargada de gestionar un sistema mixto administrativo-judicial contra las páginas que vulneren la propiedad intelectual. "La ley ya está plenamente en vigor y se cumplirá", anunció el ministro de Educación y Cultura, José Ignacio Wert.
Las primeras denuncias recibidas ayer fueron para demostrar la supuesta ineficacia de la norma. El músico y miembro de la Sociedad General de Autores (SGAE), Eme Navarro, contrario a la ley, denunció a 210 webs por enlazar una de sus canciones con copyright compuesta expresamente para esta acción, dentro de la iniciativa promovida por la organización Hacktivistas.org y su página web wertdeenlaces.net, la cual animaba a los usuarios a compartir enlaces para saber cómo actuaría la nueva norma legal.
Uno de los temores de los detractores de la norma es que sirva de instrumento para cerrar "webs molestas". "Puede servir para bloquear la libertad de expresión, atacando a páginas que resulten incómodas solo porque tengan algún enlace a alguna página de descargas, mientras que aparecerán paraísos en internet, al igual que existen los paraísos fiscales, donde podrá seguir bajándose contenido de páginas que operen en otros países con una legislación no tan férrea", afirmó ayer Adrián Moreno, bloguero e informático gallego.
En su opinión, la Ley Sinde es "exagerada" porque permite cerrar cualquier web que tenga un listado de ficheros que enlacen con otros con contenidos sujetos al copyright. "Llevada al extremo, la Ley Sinde podría cerrar Google, que te enlaza a otras páginas que pueden tener derechos de autor, o Facebook y Twitter porque si yo subo una imagen o un vídeo, estos son alojados por ellos mismos", explicó Moreno, aunque añadió que adoptar una medida así contra el buscador o las redes sociales sería impensable. "Google tiene una imagen y los mejores abogados, y ni se plantearía . Es más fácil ir por un modesto blog porque hable mal de la SGAE, por ejemplo", opinó.
El informático lamentó que en vez que buscar alternativas, el Ejecutivo se haya limitado a aprobar una ley restrictiva. "Si a la gente le das una alternativa fácil, cómoda y a un precio razonable la utilizará, como demuestra iTunes, que factura millones. El problema es que la industria audiovisual no ha sabido adaptarse a los cambios", argumentó. En similares términos se expresó el bloguero gallego Sergio Mella, quien ve en el cierre de Megaupload el primer paso hacia un intento de controlar la libre circulación de contenidos en la red. "Habrá que esperar a ver qué hace la comisión, aunque supongo que la gente comenzará a protestar porque además está la ley SOPA que se debate en EE UU, aún más agresiva", comentó.
Relatone, tienda online española de música que arrancó la víspera de la entrada en vigor de esta normativa, podría ser una de las alternativas que apuntaba Moreno. "Tú compras un tema y te ofrecemos una copia para que compartas o intercambies con un amigo, lo que hace que este servicio sea único en el mundo", explica Arturo Reneses, su socio fundador. El emprendedor aseguró que el portal da respuesta a las dos partes enfrentadas en el conflicto, ya que ya permite cobrar a los autores y satisface la tendencia de los internautas de compartir archivos, aunque matizó que no nace a la sombra de la Ley Sinde ni depende de las discográficas.
El presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo, insistió en que solo los jueces "puede retirar contenidos de una web, porque cualquier página es un medio de comunicación". En su opinión con esta ley se pone en "libertad condicional" un sentido "genuino y característico de internet que es el propio enlace" al ser una comisión la que interprete si este debe o no debe ser retirado.
La otra cara de la moneda son los autores y las sociedades de gestión, que la califican como una apuesta por los derecjos de autor. El presidente de la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), Enrique Cerezo, aseguró que es "un paso importante, pero no el definitivo", aunque reconoció que tiene "un valor incalculable" para la industria del cine. Asimismo, el presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE), Pedro Pérez, consideró que, si algo va a cambiar con la entrada en vigor de la norma es que, "a partir de ahora, ya no vale todo".