
No renunciamos a la escapada de Semana Santa, pero está claro que la crisis se nota hasta en la carretera. De hecho, la Dirección General de Tráfico prevé 14 millones de desplazamientos, que suponen 200.000 menos que el año anterior y 600.000 menos que en 2010. Además, el comienzo de las vacaciones para muchos españoles coincidió ayer con la circunstancia de que las estaciones de servicio marcaban precios récord de hasta 1,6 euros el litro.
A las tres de la tarde de ayer, la DGT puso en marcha un operativo especial para regular la circulación hasta el próximo 9 de abril en un momento complicado por tratarse precisamente de las fechas más conflictivas del año en lo que a circulación de vehículos se refiere, ya que en un corto espacio de tiempo se producen multitud de desplazamientos con orígenes y destinos similares.
Ayer, el arranque de la operación salida no pareció excesivamente conflictivo. Aunque hubo retenciones, Tráfico consideró que eran «las típicas» de cualquier viernes a la salida de Madrid y Barcelona. A las tres de la tarde, en Madrid había alrededor de cuatro kilómetros de atasco en la A-5 a la altura de Móstoles; otros tres kilómetros en la A-4 cerca de Pinto, y varios tramos con dificultad para circular en la autovía de circunvalación M-40, mientras que la A-6 y la A-1 permanecían relativamente despejadas.
En Barcelona, un accidente en la A-2 a la altura de Sant Joan Despi provocó unos cinco kilómetros de atascos en sentido Lérida. También las autovías de circunvalación B-10 y B-20 registraron a esa hora varios tramos de congestión. En Sevilla, otro accidente causó casi cinco kilómetros de retenciones en la A-42 a la altura de Bollullos de la Mitación hacia Sevilla, mientras que el resto de complicaciones se situaban en la autovía de circunvalación SE-30, informa Ep.
La noche más conflictiva
Los mayores problemas circulatorios se presentarán la noche del miércoles al Jueves Santo, considerada la de mayor tráfico de todo el año, desde los grandes núcleos urbanos hacia zonas turísticas de la costa, segundas residencias, poblaciones con actos religiosos tradicionales y zonas de montaña para la práctica de deportes de invierno.
Así, la segunda fase comenzará el miércoles 4 de abril y concluirá el próximo día 9. Tráfico ya cuenta con instalar carriles reversibles y adicionales con conos en los momentos de mayor afluencia circulatoria en determinadas carreteras.
Además, ha dispuesto itinerarios alternativos, ya que hay que tener en cuenta que se están llevando a cabo obras en la A-1, a su paso por las provincias de Segovia y Burgos; en la AP-6, en el tramo de San Rafael-Villacastín, en la provincia de Segovia; en la A-3, a su paso por la provincia de Cuenca y en la A-4, entre Valdepeñas y Almuradiel, en la provincia de Ciudad Real.
La DGT acoseja tener en cuenta una serie de recomendaciones a la hora de ponerse en carretera, especialmente la noche del miércoles al Jueves Santo, entre las que se encuentran: planificar el viaje y evitar los días y horarios en los que se prevé una mayor intensidad de circulación; seguir los itinerarios recomendados; escuchar los boletines informativos de las radios a través de las cuales Tráfico tratará de facilitar información; estar atento a los paneles de información variable instalados en las carreteras, en los que se dará cuenta de las posibles incidencias en la circulación; seguir las instrucciones de los agentes de tráfico que estarán regulando la circulación en las carreteras; en caso de retención, es conveniente parar el motor si se prevé que la parada puede ser mayor de un minuto.
Campaña
Las medidas de vigilancia y regulación previstas por la DGT se complementarán con una campaña de concienciación en los medios de comunicación que tendrán como eslogan: «En la carretera, como en la vida, todos estamos conectados».
La campaña hace referencia a distintos momentos del viaje, así como a los diferentes usuarios de la vía y los principales factores de riesgo de los accidentes.
La costa, el destino preferido
A pesar de las previsiones de chubascos, los españoles prefieren la costa: «Un destino que se consolida cada año», explican desde muchoviaje.com. El litoral del este de la Península se volverá a llenar un año más, en especial las localidades playeras de Valencia, Cataluña y Andalucía. Sin embargo, las capitales de nuestro país y las principales ciudades europeas también forman parte de los lugares predilectos por los veraneantes. «Además de Madrid, Barcelona y Sevilla, Londres, Lisboa y París son los destinos más demandados», afirma Virginia Barbancho, directora de marketing de Rumbo.