Del mal trago a la ilusión. De la salida de Guardiola a la llegada de Tito. En apenas unos minutos, el barcelonismo pasó del desencanto a rearmarse tras conocer el nombre del relevo de Pep. El nombre de Tito Vilanova supone para la parroquia azulgrana la continuidad de un proyecto y un equipo que siente muy suyo. Un grupo de jugadores del que se siente orgullososa. También en la derrota como demostró aplaudiendo al equipo a pesar de caerse de la final de Múnich ante el Chelsea.
Una sensación que SPORT ha podido constatar a través de una encuesta. El resultado ha sido tajante: Un 78% de los participantes considera una buena opción que Tito Vilanova ocupe el cargo de Guardiola. En cambio solo un 22% duda de la capacidad del hasta ahora segundo técnico del Barcelona de seguir los pasos de Guardiola y mantener los éxitos del equipo en los últimos años.
El efecto Guardiola
Pep Guardiola ha logrado en sus cuatro temporadas al mando del equipo algo muy poco habitual en la historia del club: un consenso. En este caso positivo alrededor de su figura: nadie discute sus logros y trayectoras del equipo y además la afición parece haber dado un paso adelante y ya no parece tan derrotista y crítica como antaño. Vilanova ha sido una figura muy reivindicada por el propio Guardiola, algo que sin duda ayudará al futuro primer técnico del Barcelona ha arrancar su aventura al frente del equipo con el apoyo de la afición. Con un perfil discreto, Tito se ha ganado el cariño de la afición y cuenta con el respeto de la plantilla, que no ha tardado ni 24 horas en aprobar el relevo en el banquillo. La complicidad de Guardiola y jugadores ha ayudado a que la afición vea con buenos ojos el relevo en el banquillo. La presencia de Tito augura la continuidad del `Pep Team¿, algo que parecía difícil con la llegada de un técnico extranjero con nuevas ideas y sin experiencia en la casa.