sábado, 28 de abril de 2012

Guardiola: Fin del ciclo más brillante vivido


CURIOSAMENTE la semana trágica de los dos colosos nos ha traído el adiós de Guardiola y el asentamiento de Mourinho. Da la impresión, mayormente cuando se lee la nauseabunda hagiografía que rodea al Madrid, que el portugués ha salido vencedor de ella cuando su derrota ha sido mucho más concluyente que la del rival. La verdad es que siempre creí que Guardiola iba a eternizarse en el banquillo de su casa, de un equipo que él perfeccionó hasta conseguir que hiciese el fútbol más extraordinario jamás imaginado, pero no ha sido así y bien que sorprende su decisión, un golpe muy fuerte para el barcelonismo.

Tras haberle dado sopas con honda al portugués y también a sus antecesores, Pep coge el portante para desolación culé y gran alegría del madridismo. Aunque sólo fuese por ese efecto colateral, creo que Guardiola debió haber tomado otra decisión. Pero no ha sido así y esto da que pensar sobre el futuro inmediato del gran equipo blaugrana. ¿Habrá visto Pep que no es posible mantener el ritmo de conquistas de estos cuatro ejercicios?¿Considerará que gente tan principal como Puyol y Xavi han llegado a la meta? ¿Pensará que no siempre va a funcionar ese futbolista milagro que es Messi?¿Qué circunstancias han llevado a Piqué a la suplencia?

Lo cierto es que se le da carpetazo al ciclo más glorioso en la gran historia del Fútbol Club Barcelona y que se lo da su artífice motu proprio, con todos rezando para que siguiese. Me imagino a los culés tristes por la deserción del gran muñidor del desmesurado acarreo de plata al Camp Nou, sobre todo porque, además, se trata de uno de los suyos. Me imagino también la inquietud por saber cuáles son las causas de esta deserción y el cabreo por ver la alegría de los encarnizados rivales capitalinos. Y es que no más parece que el duelo entre Guardiola y Mourinho lo ganó el portugués y no el que ha ido ganándole casi siempre en estos dos últimos cursos.