lunes, 2 de abril de 2012

La cumbre sobre Siria reconoce al CNS


La II Conferencia de los «Amigos de Siria», celebrada ayer en Estambul con la participación de 83 países, reconoció al opositor Consejo Nacional Sirio (CNS) como «representante de todos los sirios», anunció el ministro de Exteriores turco, Ahmet Davutoglu.

«Los Amigos de Siria reconocen al CNS como representante de todos los sirios, como interlocutor principal para las negociaciones en Siria y organización paraguas para la oposición siria», manifestó el ministro turco en rueda de prensa al término de la conferencia.

Davutoglu subrayó que en la cumbre se habían escuchado los testimonios de varios representantes sirios, recientemente exiliados de Homs y Alepo, y que la situación humanitaria era «aún más grave de lo que se refleja en los medios internacionales».

Expresó su convicción de que los civiles expuestos a ataques con armas pesadas y artillería, incluso helicópteros «tienen el derecho de defenderse e intentar escapar». «Los que están cerca de la frontera pueden huir, pero los que viven más lejos ¿qué opciones tienen? Tienen derecho a hacer todo lo que puedan para sobrevivir», manifestó Davutoglu.

«Nuestro manifiesto final incluye que debemos hacer llegar medicinas y ayuda humanitaria básica a la población siria necesitada; esta ayuda será coordinada por el grupo Amigos de Siria en coordinación con Naciones Unidas y emplearemos todas las vías posibles para enviarla», expresó el ministro.

«Esperaremos a lo que diga mañana (por hoy) Kofi Annan (el enviado especial de Naciones Unidas y la Liga Árabe) y después utilizaremos todas las alternativas, repito, todas las alternativas para ayudar al pueblo sirio», reiteró Davutoglu.

La cumbre volvió a defender una solución negociada, aunque insistió en que ésta debe darse «en cuestión de días, no de semanas». Nada se avanzó, sin embargo, en medidas más agresivas contra el régimen de Asad, como la intervención militar extranjera, el envío de una fuerza de paz árabe o el apoyo explícito a la guerrilla siria, que piden sectores de la oposición y algunos países.

A este respecto, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, advirtió al presidente Asad de que no puede demorar más la aplicación del plan de paz respaldado por la ONU y la Liga Árabe para poner fin a la violencia en el país y le acusó de rechazar en la práctica una propuesta que oficialmente acepta.

El turco Davutoglu aseguró, por su parte, que la comunidad internacional no va a permitir a Asad que «desaproveche otra oportunidad» y le advirtió de que la actual iniciativa conjunta ONU-Liga Árabe podría muy bien ser la última.

Clinton prometió, además, que Estados Unidos ayudará a los activistas opositores en Siria a documentar la represión en ese país, haciéndoles llegar material de comunicación para denunciar la situación ante el mundo.

En el interior del país, al menos 57 personas murieron ayer en una nueva jornada de violencia, en la que se repitieron los bombardeos sobre distintas zonas del país y los choques entre las fuerzas del régimen y los rebeldes, informaron grupos de oposición. Según un comunicado de los Comités de Coordinación Local, 18 víctimas mortales se registraron en la provincia de Homs (centro), 12 en Hama (centro), 9 en Deraa (sur), 9 en Idleb (norte), 8 en Dir Zur (este) y una en los alrededores de Damasco.