viernes, 20 de abril de 2012

Rajoy pide "un pequeño esfuerzo"


Con el controvertido copago farmacéutico a punto de ser aprobado en el Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, pidió ayer un «pequeño esfuerzo» a los ciudadanos en materia de Educación y Sanidad, que sufrirán un recorte de 10.000 millones de euros.
El mandatario insistió en que España tiene unos servicios públicos «muy buenos» y que, a pesar de que «a nadie le gusta tomar decisiones como las que hemos asumido», los ajustes «son necesarios» para mantener y mejorar las prestaciones en el futuro.
De viaje oficial en Colombia, donde fue investido doctor honoris causa, el jefe del Ejecutivo insistió en que el país vive una situación de «gran dificultad económica» y, por ello, «tenemos que hacer esto si queremos tener un futuro estable y seguro».
En relación al copago anunciado el pasado miércoles, resaltó que se trata «de unos pocos euros al mes», desde ocho hasta 20 para las rentas más grandes, e insistió en que «es necesario porque, en este momento, no hay dinero para atender al pago de los servicios públicos». «Todas estas reformas que estamos haciendo son el pasaporte para superar esta difícil situación y consolidar esas áreas», agregó.
En materia universitaria, después de la propuesta de ayer sobre la subida de tasas, recordó que cada alumno que abandona una facultad supone un «coste enorme al Estado». «Es un dinero que supone muchísimo al resto de los españoles», justificó, al tiempo que instó a los ciudadanos a que «entiendan estas decisiones, porque son justas» y servirán para que «en el medio y largo plazo», el país vaya a salir «enormemente fortalecido».
Además, y ante las críticas de la oposición, que acusan al Gobierno de plantear sus ajustes «de la noche a la mañana», Rajoy rechazó esos reproches, insistió en que «no hay nada improvisado» y adelantó que su Gabinete tiene ya «planificadas» todas las reformas que emprenderán «de aquí al verano».
En otro sentido, el dirigente rechazó avanzar las medidas que hoy adoptará el Consejo de Ministros contra Argentina tras la expropiación de YPF, aunque reiteró que lo que ha hecho Buenos Aires «es una injusticia».