jueves, 26 de abril de 2012

Rajoy sólo ata apoyos de UPN y Foro


 El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se declaró ayer muy "satisfecho" tras el rechazo de las diez enmiendas a la totalidad presentadas a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), al tiempo que destacó la "fortaleza" y la "capacidad" de su Ejecutivo para tomar decisiones gracias a su "amplía mayoría" parlamentaria. Así lo rubricó el líder del PP en los pasillos del Congreso, poco después de que el Pleno de la Cámara Baja confirmara que el rodillo popular basta para dejar en la cuneta las enmiendas presentadas por casi todos los grupos de la oposición. Pero pese a esta obviedad, lo más destacable es que, en esta ocasión, a diferencia de lo que ocurrió con la reforma laboral o con la Ley de Estabilidad, el PP no convenció a nadie salvo a sus aliados naturales: los dos representantes en la Cámara de UPN y Foro Asturias.
Pese a la evidente imagen de soledad, Rajoy prefirió vender imagen de fortaleza frente a quienes le critican por su incapacidad para crear alianzas restando posibilidades de futuro al partido. "Estoy muy contento. La situación económica es muy difícil y en un momento como el que estamos viviendo se necesita un Gobierno fuerte y que tenga los apoyos suficientes en la Cámara para sacar las políticas adelante", declaró a los periodistas.
En este sentido, señaló que los Presupuestos se enmarcan en un conjunto de medidas que son "difíciles", "duras" y que "no gustan" a los ciudadanos, pero insistió en que son las que "van a llevar a la recuperación económica". "El Gobierno tiene capacidad para tomar las decisiones que son buenas para España", remachó. Eso sí, se quiso curar en salud: "Los efectos no se van a producir en el corto plazo, pero eso yo ya lo sabía, lo hemos dicho en numerosas ocasiones, pero sinceramente estamos haciendo lo que hay que hay que hacer".
Para remachar su discurso se alegró de la mayoría que tiene recordando que hay otros Gobiernos de la UE que no cuentan con ese apoyo "y tienen muchas más dificultades para actuar". No dijo cuáles y obvió que es a España, pese a su Gobierno "fuerte", a donde miran con preocupación el resto.
A POR CIU "¿Cuántos gobiernos en Europa pueden actuar en soledad?", se preguntaba el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, como queriendo voltear el prisma negativo de la aprobación de unos Presupuestos sin apoyos externos significativos.
El responsable de las Cuentas del Gobierno era el encargado de tratar de atar esos apoyos y su principal objetivo era lograr que CiU, con quien el PP tiene acuerdos puntuales en Cataluña, retirara su enmienda a la totalidad. Pero Montoro también fracasó en esto. La razón, la continua amenaza por parte del ministro de intervenir la Autonomías que no cumplan los criterios de déficit. Montoro recalcó que "España necesita a Cataluña para salir de la crisis económica" y que es una comunidad que tiene "toda la prioridad del Gobierno", pero insistió en que lo "irrenunciable" es el objetivo de déficit público. "No hay margen para gastar más de ninguna manera. Para gastar menos todas las propuestas son bienvenidas", aseguró el ministro quien apostilló, refiriéndose a los grupos nacionalistas, que deberían "dejar de mirarse el ombligo".