domingo, 8 de abril de 2012

Siria vuelve a desafiar a la ONU


En abierto desafío a la comunidad internacional, el régimen de Damasco intensificó la represión en varios puntos de Siria, en donde ayer murieron por lo menos 110 personas, tres días antes de que expire el plazo dado por la ONU para que el gobierno de Bashar al-Assad aplique su plan de paz.

Según la oposición, el régimen bombardeó la ciudad Al-Latmana, en Hama (Centro), en donde murieron más de 40 personas, y atacó el distrito de Deir Baalba, en Homs. Los opositores Comités de Coordinación Local denunciaron que en Homs hubo una verdadera masacre.

Videos grabados por activistas mostraron escenas escalofriantes. Pilas de miembros destrozados y partes humanas se juntaron en sábanas, que fueron puestas en una camioneta tras el asalto del ejército en Homs. Las tomas, que no pudieron ser verificadas independientemente, también mostraron a 13 personas que habían sido atadas y degolladas.

El presidente sirio aceptó un plazo para el cese del fuego planteado por el enviado internacional de la ONU, Kofi Annan, que exige que las fuerzas sirias salgan de los pueblos y ciudades para el martes y que tanto gobierno como las fuerzas rebeldes bajen sus armas a las 6 de la mañana del jueves.

El plan de Annan, del que forma parte la tregua, pretende poner fin a una crisis que ha causado más de 9000 muertos, según la ONU en un año. El régimen sirio habla de 2500 víctimas mortales en las filas de los distintos cuerpos de seguridad del Estado.

La intensificación de la represión gubernamental deja escaso lugar a la esperanza de que el alto el fuego se vaya a cumplir y mina aún más la mermada credibilidad de Al-Assad.

Además, el embajador de Estados Unidos en Siria, Robert Ford, publicó en la página de Facebook de la embajada imágenes satelitales del despliegue militar del gobierno que generan aún más dudas sobre la intención del régimen de acatar el plan de paz.

En las imágenes se puede ver a las tropas y a los tanques del ejército, que rodean varias ciudades. Las detenciones, los ataques y el bombardeo de artillería en los bastiones de la oposición continúan, de acuerdo con el comunicado de Ford, que abandonó Siria en febrero.

El gobierno sirio anunció que inició el retiro de soldados previo al cese del fuego, pero los activistas aseguran que no ha habido repliegues importantes y que el ejército, los puestos de control y los francotiradores continúan en casi todos los conflictivos pueblos y ciudades.

"Ellos tratan sistemáticamente de aplastar la revuelta lo más que puedan sin importar el costo humano que esto les pueda acarrear'', dijo el activista Mohammed Saeed, desde Douma, un suburbio de Damasco.

Otra prueba de que el supuesto alto el fuego está muy lejos de cumplirse la proporcionan los cientos de sirios que siguen llegando a Turquía, Jordania y el Líbano para huir de la violencia. En Turquía son ya 24.000 los refugiados que han buscado cobijo en el país vecino, según las cifras oficiales.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ordenó anteayer al gobierno que pusiera fin a los ataques contra civiles y que cumpla sus promesas. "El plazo del 10 de abril [...] no es una excusa para las matanzas continuadas", afirmó. "Las autoridades sirias siguen siendo completamente responsables por las graves violaciones a los derechos humanos y a la ley humanitaria internacional. Eso debe parar en seguida", sostuvo.

Agencias Reuters, AP, AFP y EFE .