Los líderes del Grupo G-8 (Japón, Rusia, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Canadá y el país anfitrión, Estados Unidos) prometieron al término de la Cumbre de Camp David tomar todas las medidas necesarias para enfrentar las turbulencias financieras, revitalizando al mismo tiempo a sus economías, cada vez más amenazadas por la crisis de deuda de Europa.
El documento final se decantó por la postura defendida por Barack Obama y el nuevo presidente francés, François Hollande, que consiste en estimular con incentivos las maltrechas economías, principalmente las europeas, en vez de insistir en la austeridad que defiende, casi en solitario, la canciller alemana, Angela Merkel.
Europa contagia. “Nos comprometemos a tomar todas las medidas necesarias para fortalecer y revigorizar a nuestras economías y combatir las tensiones financieras, reconociendo que no son las mismas para todos nosotros”, dijeron los líderes en un comunicado conjunto.
El mensaje emitido por la cumbre reflejó las propias preocupaciones de Obama, de que un contagio de la zona euro pueda afectar la frágil recuperación estadounidense y sus posibilidades de ser reelecto en las elecciones presidenciales de noviembre.
Obama, que ha presionado a Europa por más medidas que promueva el crecimiento como aquellas que ha aplicado en casa, usó su declaración de cierre para recordar a los líderes de la zona euro que hay mucho en juego y que si fracasan podría haber costos “enormes” para la economía global.
“El crecimiento y los empleos deben ser nuestra máxima prioridad”, comentó, reafirmando su visión de que Europa tiene la capacidad de enfrentar el desafío.
Monitorear petróleo. En otra medida para aumentar el frágil crecimiento global, los líderes del G8 dijeron que monitorizarán de cerca a los mercados del petróleo y estarán listos para buscar un incremento de los suministros si fuera necesario.
Mientras que los precios del crudo han caído un 10 por ciento en el último mes, se avecina la amenaza de sanciones contra Irán el mes próximo. Los líderes del G-8 indicaron que podrían actuar juntos para reducir los precios del petróleo, si fuera necesario.
Irán. Los líderes del G-8 también prometieron implementar completamente las sanciones contra Teherán “Nuestra esperanza es que podamos resolver este asunto en forma pacífica que respete la soberanía de Irán y sus derechos en la comunidad internacional, pero que también reconozca sus responsabilidades”, declaró Obama a la prensa.