El emisario internacional Kofi Annan llegdo a Damasco, donde se declaró "horrorizado" por la reciente matanza de Hula, que pone en peligro su plan de paz y fue duramente condenada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
"Estoy personalmente conmocionado y horrorizado por los trágicos acontecimientos de hace algunos días", dijo Annan refiriéndose a esta masacre, que dejó el viernes 108 muertos, entre ellos 34 niños.
"Es un acto repugnante, de graves consecuencias", añadió Annan, que, según su portavoz, tiene previsto reunirse con el presidente sirio Bashar al Asad, representantes de la oposición y el general Robert Mood, jefe de la misión de observadores en Siria.
En el momento en que Annan llegaba a Damasco, Francia y Reino Unido anunciaron que iban a "actuar juntos para incrementar la presión de la comunidad internacional sobre el presidente Al Asad".
Por su parte, la oposición siria reclamó a los países que la apoyan que le aporten "medios eficaces" para defenderse de la represión del régimen.
Llamamos a los amigos del pueblo sirio a "aportarle inmediatamente y antes de que sea demasiado tarde medios eficaces de autodefensa", señaló un comunicado del Consejo Nacional Sirio (CNS).
Entre tanto, un bombardeo en la ciudad de Hama por parte del Ejército sirio causó la muerte de al menos 41 personas, incluyendo ocho niños, en las últimas 24 horas, dijeron este lunes activistas.
Esta ofensiva se produjo en el mismo momento en el que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenaba en Nueva York a las autoridades sirias por el ataque de Hula.
Los quince miembros del Consejo -incluso Rusia, aliado del régimen sirio- dijeron que las muertes fueron confirmadas por los observadores de la ONU en Siria y que los ataques "incluyeron bombardeos de artillería y tanques del gobierno contra un barrio residencial".
Además, pidieron nuevamente al presidente Al Asad que retire el armamento pesado de las ciudades sirias, tal como lo estipulaba el plan de Annan.
Este lunes, el gobierno ruso subrayó que no apoya al régimen sirio sino el plan de paz de Annan, pero instó a la comunidad internacional a no perseguir únicamente la caída de Al Asad.
Por su parte, China pidió una "investigación inmediata" sobre la matanza de Hula, pero no señaló como responsable al gobierno de Asad. Irán también denunció la masacre de Hula, aunque la calificó de "sospechosa", intentando exculpar a las fuerzas del gobierno sirio.
Niño de ocho años, entre testigos de la masacre
Una anciana que perdió a su familia o la historia de un niño de ocho años que vio cómo mataban a su amigo de trece años son algunos de los testimonios que ha recabado Human Rights Watch (HRW) sobre la masacre de Hula.
Algunos supervivientes contaron a HRW que el ejército sirio bombardeó la zona y después hombres armados, con uniformes militares, irrumpieron en varias viviendas y ejecutaron a familias enteras.