Los ejecutivos autonómicos catalán y gallego quieren que a sus cajas en apuros se les dé el mismo tratamiento -nacionalización mediante una inyección masiva de dineros públicos en su capital- que el Gobierno está dando a Bankia. Así se lo reclamaron al Ejecutivo el pasado viernes tanto el presidente catalán, Artur Mas -a propósito de Catalunya Caixa- como su homólogo gallego, Alberto Núñez Feijóo, en relación con Novagalicia.
La petición del presidente gallego se conoció el mismo viernes, ya que fue formulada a través de las ondas de RNE. «Es razonable que si a Bankia se le ha inyectado dinero público para garantizar la no venta por debajo de precio, lo lógico es que a Novagalicia también», dijo Núñez Feijóo, quien se mostró «convencido de que el Gobierno está analizando esa posibilidad». El 94% del capital de Novagalicia se encuentra ya en manos del Estado.
La inyección de dinero público -como capital, no como préstamo- en Bankia, el cuarto banco español, alcanzará un total de 23.465 millones de euros. Esta cifra, que equivale al 2,35% del PIB español y duplica largamente los 10.000 millones de los polémicos recortes en Educación y Sanidad, es resultado de sumar los 4.465 millones que ya fueron inyectados en 2010 mediante un préstamo del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) y los 19.000 que la entidad solicitó el pasado viernes al Ejecutivo.
Se trata de la mayor operación de rescate financiero de la historia de España y se hará, según aseguró ayer el diario «El País», mediante la inyección de deuda pública en los balances, para así evitar tener que ir a los mercados, con la prima de riesgo disparada, a solicitar efectivo para luego entregárselo a Bankia.
En cuanto a Mas, su petición le fue formulada directamente al ministro de Economía, Luis de Guindos, durante una reunión que mantuvieron con él en Madrid el presidente de la Generalitat y el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran Lleida.
El encuentro -de hecho, un almuerzo- se produjo horas antes de que Duran se reuniera con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la Moncloa, según confirmaron a «Efe» fuentes de la Generalitat. Según publicó ayer el diario «La Vanguardia», Mas y Duran pidieron a De Guindos que Catalunya Caixa no reciba un trato discriminatorio con respecto al recibido por Bankia, de manera que pueda recibir los recursos públicos necesarios para sanearse y después ser privatizada, cuando las condiciones lo permitan, sin coste para el erario público.
De Guindos, según la fuente, estudia la posibilidad de mantener independientes las tres entidades que acabarán en manos del Estado casi al 100% (Bankia, Catalunya Caixa y Novagalicia), con sus actuales equipos de gestión y sin plantear una fusión entre ellas para crear una especie de megabanco público.