La brillante campaña del Montpellier se vio empañada por la afición de su rival, que paró el encuentro decisivo tirando pelotas de tenis, papeles y bengalas al campo, provocando la suspensión del mismo en dos oportunidades y el enojo de los directivos visitantes.
Olivier Kapo había adelantado al ya descendido Auxerre a los 21’, pero el nigeriano John Utaka consiguió los dos goles más importantes de la historia del equipo de la región de Languedoc-Rosellón y selló el merecido título. El escolta Paris Saint Germain derrotó al Lorient por 2-1 y terminó dentro del estadio Stade du Moustoir observando cómo se resolvían los problemas del líder.
Los incidentes no afectaron a los jugadores de Montpellier, que demostraron coraje y tranquilidad para sacar adelante un partido convulsionado.
El campeón cuenta entre sus filas con el volante chileno Marco Estrada, titular en el choque decisivo.