jueves, 24 de mayo de 2012

Rusia prueba con éxito misil intercontinental


El fiscal del tribunal militar de Kef, en el noreste de Túnez, pidió ayer la pena de muerte para el ex presidente Zine El Abidine Ben Ali, juzgado en ausencia por “complicidad en el asesinato premeditado de manifestantes” durante los disturbios populares en enero de 2011, informaron agencias.
Según la fuente, también se solicitaron “las penas más severas” para los 22 acusados de asesinato de al menos 22 personas en las localidades de Thala y Kaserine.
El enero de 2011, Túnez vivió una “revolución del jazmín”. Las protestas se desataron debido a la insatisfacción de la población con la carencia de libertad política, desigualdad social, corrupción y el desempleo.
Ben Ali se fugó con su familia a Arabia Saudí el 14 de enero de 2011 y al día siguiente fue destituido de su cargo por el Consejo Constitucional del país.
A ese cambio del poder antecedieron conmociones populares que duraron un mes y se extendieron por todo el país. En las revueltas al menos 340 personas  murieron y 2.174 resultaron heridas.