domingo, 27 de mayo de 2012

Suecia gana el festival de Eurovisión


La transparencia de Pastora Soler no pudo con la oscuridad visual de Suecia en la gran final de Eurovisión que en la noche de ayer se celebró en Bakú. Loreen, la cantante sueca, dominó las votaciones desde el principio hasta al final. La canción española con un décimo puesto mejoró los resultados de los últimos años.
Entre el Engelbert Humperdinck que sobrevivió a los sesenta para acabar penúltimo y la paródica versión rusa de Malvela que casi se hace con el público, las distancias en Europa parecen cada vez mayores y el festival volvió a confirmar que la elegancia musical no es su mejor virtud.
Aunque las que compiten son canciones, Eurovisión no parece un festival de música. No solo porque algunas melodías aceptables pasen despercibidas.
En la presentación que precedía a las interpretaciones de los concursantes, hubo pirotecnia y trapecistas como si fuese una cita del Circo del Sol. Y mucha coreografía como en la televisión de los ochenta.
Las coreografías llevan años invadiendo Eurovisión, aunque los países más veteranos, Inglaterra o Italia, con malos resultados, fueron a lo clásico: presumir de canción sin darle demasiadas vueltas a la puesta en e cena. Pero para una gran parte de los participantes o hay coreografía movidita o parece que la canción se queda corta.
La otra conclusión del festival, además de marcar el ritmo de la decoración de discotecas, es como el inglés acabará por adueñarse del todo de la música popular. El idioma de Shakespeare y de The Beatles estaba presente en 30 de las 46 canciones presentadas al certamen y las canciones de países como Francia o Italia, con mercados musicales potentes, también utilizaron en parte el inglés.
Entre canción y canción, Azerbaiyán presumía de territorio, de paisajes, de coros y danzas, de paseos verdes, alfombras, montañas nevadas y de una soleada vida alejada de los que los informativos solían contar sobre el país.
Para alcanzar la décima plaza España fue recogiendo muchos votos de seis puntos, mientras que entregó sus votos con la mayoría, premió a Suecia y a las abuelas rusas.