lunes, 4 de junio de 2012

Bielsa y Urrutia prolongan el contrato


 Athletic anunció la renovación del contrato de Marcelo Bielsa hasta junio de 2013. En su línea de sobriedad informativa, el club despachó la esperada noticia en dos líneas de texto en su página web. Y, en principio, el tratamiento del asunto se va a limitar a este escueto comunicado donde se lee que ambas partes "han acordado prorrogar la relación contractual". La posibilidad de organizar una rueda de prensa para vestir el acuerdo ha quedado desestimada de momento, en cuanto a que no se convocaría de inmediato, pero no está descartada. Seguramente, en la decisión influirá el modo de hacer coincidir las agendas de los dos protagonistas ineludibles en dicha comparecencia ante los medios de comunicación.

Marcelo Bielsa y sus colaboradores tenían la intención de viajar hoy mismo a su país. En concreto, habían barajado el fin de semana como fecha orientativa para tomar un avión con rumbo a Argentina e iniciar así sus vacaciones. Sin embargo, el ligero retraso respecto a lo inicialmente programado con que Bielsa estableció el contacto con Urrutia para transmitirle que aceptaba hacerse cargo del equipo durante una segunda campaña, conlleva un aplazamiento en el regreso a casa del argentino.

La forma en que se ha despejado la incógnita que planeaba sobre el futuro del Athletic desde el viernes 25 de mayo confirmaría que, en efecto, Bielsa ha aprovechado al máximo la semana, plazo que ha consumido entre el desempeño de sus obligaciones en su lugar de trabajo, en Lezama, y las conversaciones con quien ha hecho las labores de interlocución por parte del Athletic. Y así todo, a Bielsa no le ha sobrado ni una hora. Prueba de ello es que todavía necesitará algún día más para concretar temas relativos al período de pretemporada. Será luego cuando cierre las maletas y vuele a Rosario.

Bielsa deseaba concretar toda una serie de aspectos relativos a sus funciones antes de dar respuesta a la oferta que le extendió Urrutia. Todo indica que el resultado de esas conversaciones ha sido fructífero. No es que el club haya satisfecho todas y cada una de sus peticiones, pero él ha valorado la predisposición para facilitarle la tarea que pretende desarrollar en adelante.

LA GESTIÓN La continuidad de Bielsa supone un éxito de gestión de la institución, que se debe agregar al logrado un año atrás cuando se consiguió que el técnico se comprometiese con el proyecto de la plancha electoral que encabezaba Urrutia. El segundo sí que Bielsa le ha dado al presidente confirma varias cuestiones y una primera sería que la experiencia que ha vivido desde que aterrizase en Bilbao el pasado mes de julio ha sido de su gusto.

El Athletic ha enganchado a Bielsa, lo cual es mucho decir habida cuenta la exigente personalidad de este entrenador que no se mueve por los mismos parámetros que muchos de sus colegas de profesión. Al margen del atractivo que para él pudiera desprender una entidad tan singular, por historia, filosofía y arraigo social, el argentino otorga una importancia máxima al grado de seriedad y ambición que muestra quien requiere sus servicios. Hay antecedentes significativos que demuestran fehacientemente que Bielsa no se aferra al cargo por criterios económicos o de prestigio propio. Acostumbra a dar prioridad a las personas con las que trata y a los proyectos deportivos que sustentan.

Ni siquiera la gloria amasada en varios de sus destinos le ha impedido cambiar de aires. Al contrario, optó por dejar el Newell's Old Boys, su equipo del alma, tras ganar dos títulos de Liga y ser subcampeón de la Copa Libertadores e hizo lo propio una vez salió campeón de Liga con el Vélez Sarsfield. También se ausentó de la selección argentina después de lograr la medalla de oro en los Juegos de Atenas, alcanzar el subcampeonato en la Copa América y asegurar la plaza de su país para el Mundial de 2006. En febrero de 2011 renunció a dirigir a Chile, cuya federación le habían extendido un contrato hasta 2015 en correspondencia a que dicho combinado había conseguido los mejores resultados de su historia bajo su batuta.

Su primer año en el Athletic se saldó con un logro difícil de igualar, al colocar al equipo en dos finales, la de Europa League y la de Copa, que garantizaba la participación en competición continental en la temporada entrante. Este balance se juzgó como un posible freno en la renovación de su vínculo, aunque es obvio que él hace una interpretación diametralmente distinta: se diría que haber colocado el listón tan alto en el primer año le ha servido de acicate.

En realidad, su visión del ejercicio 2011-12 es bastante peculiar y ayuda a comprender al personaje y sus inquietudes. Bielsa no tuvo reparos en admitir públicamente que estimaba insuficiente lo realizado. Catalogó el puesto firmado en Liga como malo y aseguró que en sus cuentas faltaban al menos una decena de puntos, que sumados a los que figuraban en el casillero hubiesen valido para lograr plaza en la Liga de Campeones.

Tampoco quedó conforme con lo sucedido en las dos finales disputadas. Antes de afrontarlas advirtió que la presencia en las mismas no era, a su juicio, motivo de celebración. Las finales son para ganarlas, sentenció entonces. El Athletic se quedó muy lejos de optar a la victoria frente a Atlético de Madrid y Barcelona, lo que propició que asumiera la máxima responsabilidad.

La autocrítica nunca ha faltado en sus valoraciones, como norma rehúye las disculpas o los atenuantes. Incluso cuando los marcadores han sonreído, ha puesto el acento en los errores y las deficiencias que veía en el rendimiento. Ese sentimiento de culpabilidad, de no haber sido capaz de redondear una labor que ha sido objeto de alabanzas constantes, es determinante para que haya optado por seguir al frente del club.

EL PUNTO CLAVE Además, Bielsa se ha dado cuenta que los dirigentes del Athletic comparten su idea de que el equipo y, por añadidura, toda la estructura deportiva rojiblanca, son susceptibles de mejorar sustancialmente. Se trata de una coincidencia clave, que ha pesado lo suyo en todo este proceso que culminó en la mañana de ayer.

Si Bielsa hubiese percibido acomodamiento en Ibaigane y Lezama a resultas de la cascada de felicitaciones que ha recibido el Athletic, tanto por la imagen que ha transmitido con su fútbol como por haber estado peleando con posibilidades de éxito en los tres frentes competitivos, no hubiese dudado en hacer las maletas para no volver. Sin embargo, sabe que Urrutia y Amorrortu solo tienen en mente seguir creciendo, no han cedido a la tentación de la autocomplacencia, pecado al que el argentino es refractario.

En este sentido, ambas partes han permanecido conectadas, abonadas a la misma sintonía. Bielsa regresará en cuestión de unas pocas semanas a Bilbao con el afán de continuar por la senda de superación marcada. En las próximas fechas se irá descubriendo el contenido de las densas charlas que ha mantenido con el club y no solo a través de la identidad de futbolistas que son renovados o saltan al primer equipo o aterrizan en calidad de refuerzo.

Bielsa ha solicitado cambios en diversas áreas del organigrama que afectan al funcionamiento del primer equipo, pero que asimismo repercuten en los demás escalones. También se conoce que quiere mejoras en las instalaciones donde se maneja a diario. Este cúmulo de aspectos que obtienen un reflejo directo en las condiciones laborales constituye su gran preocupación y ha acaparado su tiempo, el que se ha tomado para decidir que sigue amarrado al banquillo de San Mamés por espacio de una campaña más. Finalmente, fue algo más que una semana lo que necesitó para responder, pero el Athletic tiene al entrenador que quiere y que para sí querrían tantos y tantos equipos.