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El Ejército sirio ataca a los rebeldes, Turquía vigilante y la ONU mira para otro lado
El Ejército sirio aumentó su ofensiva contra los rebeldes bombardeando Duma, cerca de Damasco, mientras que Turquía dijo que el día antes había desplegado cazas F-16 después de que helicópteros sirios sobrevolasen las inmediaciones de la frontera.
Las fuerzas armadas turcas dijeron que sus aviones despegaron el lunes, cuando helicópteros de transporte sirios fueron vistos volando cerca de la frontera aunque sin entrar en el espacio aéreo turco. Este fue el tercer día consecutivo en que despegaron sus F-16.
Mientras, el presidente sirio, Bashar el Asad, lamentó que sus fuerzas derribaran hace dos semanas un avión de guerra turco, según declaraciones ofrecidas por el mandatario a un periódico de ese país, y dijo que no permitiría que las tensiones con Ankara desembocaran en una guerra.
El derribo de un F-4 de Ankara en circunstancias poco claras agravó las tensiones entre Damasco y Turquía, que respondió con medidas militares de alto perfil para repeler a los helicópteros sirios de la zona fronteriza, donde hay campamentos de rebeldes y refugiados.
"Nos enteramos de que pertenecía a Turquía después de derribarlo. Lo digo 100 por 100 (seguro). Si tan sólo no lo hubiésemos derribado", dijo Asad citado por el diario Cumhuriyet.
Un general y 84 soldados sirios fueron los últimos en desertar y huir a Turquía el lunes. Pero analistas dicen que las deserciones del Ejército y el Gobierno apenas han afectado a las fuerzas armadas de Asad.
Existen pocas señales de que la diplomacia pueda contener el conflicto. Las potencias dieron una muestra de unidad durante el fin de semana al prometer respaldar conversaciones sobre un Gobierno de transición. Pero fracasaron en reducir las diferencias entre Occidente y Rusia sobre las peticiones occidentales para la renuncia de Asad.
Ni el Gobierno de Asad ni los grupos que tratan de derrocarlo han mostrado mucho interés en un compromiso pacífico. En cambio, parecen estar involucrados en una lucha de poder en el que el ganador se quede con todo.
Activistas contrarios a Asad dijeron que no se había registrado una disminución de la violencia en el país.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, dijo que el martes 56 personas murieron en todo el país, entre ellos 34 civiles.
"Hubo fuertes enfrentamientos durante toda la mañana, ahora se tranquilizó un poco pero la toma de la ciudad continúa", dijo Abu Rami, un activista en Homs, la localidad ubicada en el centro de Siria que ha sido víctima de la mayor parte de los ataques del Ejército contra los bastiones rebeldes.
"Estamos viviendo con pocos alimentos y poca agua", agregó.
DIALOGO BOICOTEADO
Otras localidades también fueron bombardeadas, como Duma, Alepo y Saqlin, un pueblo a 3,7 kilómetros de Turquía.
En los suburbios de Damasco y pueblos cercanos a Duma, el Ejército bombardeó zonas ocupadas por opositores a las que los residentes habían huido durante el fin de semana, según Omar Hamzeh, portavoz del consejo revolucionario de la zonas rurales de Damasco.
Hamzeh añadió que los lugares de Erbeen, Hamoreyah y Mazare quedaron bajo fuego y que al menos seis personas resultaron heridas durante la mañana.
El general Fahd Jassem al-Freij, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, fue citado diciendo que Siria está involucrada en una guerra en la que conspiradores buscan destruir su unidad y poner fin a su existencia.
En El Cairo, varios países árabes y Turquía instaron el lunes a la dividida oposición siria a unirse y formar una alternativa creíble al Gobierno de Asad, pero las peleas emergieron rápidamente.
"Nuestra tarea no es presionar a la oposición o persuadirlos de algo", dijo el ministro turco de Relaciones Exteriores, Ahmet Davutoglu, a Sky News Arabia en El Cairo.
Su homólogo ruso, Sergei Lavrov, dijo que los líderes de la oposición siria mantendrán reuniones en Moscú la próxima semana, pero no estaba claro si se incluiría al Consejo Nacional Sirio (CNS), que cuenta con el respaldo de Occidente y Turquía.
"Utilizaremos esta nueva reunión con otro grupo opositor sirio para continuar trabajando para poner fin a la violencia y comenzar un diálogo entre el Gobierno y todos los grupos opositores del país lo más pronto posible", dijo Lavrov.
Las conversaciones están siendo boicoteadas por el Ejército de Siria Libre, que está liderando la lucha armada contra Asad. La reunión de dos días fue organizada por la Liga Árabe para intentar reunir a la oposición, cuyas peleas internas crónicas han asustado a sus potenciales apoyos extranjeros.
Human Rights Watch, con sede en Nueva York, emitió el martes un informe indicando que las agencias de inteligencia sirias mantienen abiertos casi una treintena de centros de tortura en todo el país, donde a los detenidos se les arrancan las uñas, son golpeados con porras y cables, quemados con ácido y atacados sexualmente.