miércoles, 8 de agosto de 2012

Cinco años después, el BCE y la Fed siguen si dar con la respuesta a la crisis


La crisis económica mundial cumple su quinto aniversario en medio de una incertidumbre general con respecto a su futura evolución. El ojo del huracán se centra ahora en el futuro de la deuda soberana europea.
Mañana es 9 de agosto. Una fecha clave para la crisis actual. Tal día como este, pero de hace cinco años, tuvo lugar una acción coordinada que marcó un antes y un después, al ser la primera actuación de organismos oficiales para hacer frente a una crisis que se sobrevenía y que ya cumple un lustro.
Los dos principales bancos centrales del mundo respondieron a la llamada de auxilio de las entidades financieras privadas, que veían que no podían obtener recursos en el mercado interbancario ya que se había quedado seco. Así, el 9 de agosto de 2007 tanto la Reserva Federal estadounidense (Fed) como el Banco Central Europeo (BCE) entraron en juego como financiadores de las entidades. La crisis había comenzado.
La institución que preside Ben Bernanke inyectó 17.500 millones de dólares a la banca, mientras que la que en aquel momento dirigía Jean Claude Trichet hizo lo propio en la eurozona, con 95.000 millones de euros.
Sin embargo, estas primeras inyecciones de los bancos centrales no impidieron que el sector financiero norteamericano se colapsase. Primero fue J.P.Morgan la que adquirió en 2008 el banco de inversión Bear Stearns con la colaboración de la Fed -por primera vez, la principal autoridad monetaria americana puso dinero para rescatar una entidad financiera-.
Después vino la nacionalización de Fannie Mae y Freddie Mac, las dos mayores entidades hipotecarias del país que ayudaron a crear la burbuja. Y por último, el 14 de septiembre, se produjo el hito que le dio dimensiones absolutas a esta crisis, la quiebra de Lehman Brothers, el cuarto banco de inversión de Wall Street y cuya bancarrota supone la mayor quiebra de la historia de una entidad privada.
A partir de ahí, el miedo cundió. Bank of America adquirió Merrill Lynch y la Fed volvió a inyectar liquidez. Esta vez, 85.000 millones de dólares para salvar a la maltrecha aseguradora AIG. El cáncer tenía metástasis en forma de desacelaración mundial y, para intentar frenarlo, el Congreso de EEUU aprobó otra medida: un plan de rescate financiero de 700.000 millones de dólares para comprar esos activos tóxicos creados a partir de deudas incobrables que las agencias de rating no supieron calificar a tiempo.
Turbulencias bursátiles
Las bolsas de todo el mundo se han visto afectadas en mayor o menor medida con cada decisión, propuesta o rumor originario de las altas esferas. En el país donde se originó todo, EEUU, los principales índices han seguido una trayectoria desigual. Mientras que el Dow Jones y el S&P 500 han tendido a la baja, el Nasdaq ha experimentado una subida de alrededor del 37% en este margen de cinco años.