miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ciudadanos, políticos e intelectuales despiden a Santiago Carrillo


A las 10.30, media hora antes de lo anunciado, se abrió este miércoles la capilla ardiente de Santiago Carrillo, muerto ayer en su domicilio a los 97 años. Los restos mortales del histórico líder del Partido Comunista de España reposarán todo el día, hasta las nueve de la noche, en el auditorio Marcelino Camacho, en la sede de CCOO Madrid.

Una bandera del PCE, otra de la Comunidad de Madrid, otra de España y otra de la UE jalonan un desnudo escenario presidido por el el féretro, abierto, y una foto en lo alto. Una imagen de Carrillo en su casa, con camisa azul y un cigarrillo entre las manos. "El capital puede llegar a destruir la especie humana". Una frase de su puño y letra. A los pies de su cuerpo, otra foto. Esta de un Santiago más joven y sonriente, en blanco y negro, recién vuelto de su exilio, en los albores de la democracia.

A esta hora, su mujer, Carmen, y sus tres hijos reciben el pésame de políticos, intelectuales, ciudadanos. Entre ellos, la cúpula federal y regional de Izquierda Unida y del PCE, capitaneada por Cayo Lara y José Luis Centella, y buena parte del grupo parlamentario de Izquierda Plural; socialistas como Alfonso Guerra, Elena Valenciano, José Bono, Eduardo Madina, Manuel Chaves, Tomás Gómez, Maru Menéndez o María Teresa Fernández de la Vega; los líderes de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez; intelectuales y artistas como Marcos Ana, Ana Belén, Víctor Manuel y Juan Diego...

El Gobierno, a estas horas (cerca del mediodía) sólo había enviado a su ministra de Empleo, Fátima Báñez. La familia también ha habilitado un libro de condolencias.

Carrillo será incinerado mañana jueves en el tanatorio de La Almudena. Sus cenizas serán esparcidas en el mar Cantábrico, frente a la costa de Gijón, como era su voluntad.