El
presidente francés, François Hollande, llamó a
su homólogo boliviano, Evo Morales, el 12 de julio para
decirle que "lamenta" el incidente del pasado 2 de julio,
cuando el avión de Morales tuvo que pasar más de doce
horas retenido en Viena en su viaje de regreso a La Paz desde Moscú
debido a la negativa de Francia, Italia, Portugal y España a
permitir el paso del aparato.
"Yo
sé, sencillamente, que el presidente Hollande llamó al
presidente Morales para confirmar que Francia lamentaba, de verdad,
este hecho, y que Francia nunca tuvo el ánimo de ofender a
Bolivia; nunca había tenido la intención de insultar al
presidente boliviano", indicó el sábado el
embajador francés en La Paz, Michel Pinard, en declaraciones
al diario boliviano 'La Razón'.
Pinard
explicó que Hollande intentó comunicarse con Morales
desde el propio 3 de julio, cuando el avión del presidente
boliviano volaba aún de regreso desde Europa, pero no pudo
hacerlo hasta el 12 de julio.
"Intentó
comunicarse con él, pero los teléfonos que teníamos
no contestaron o no eran buenos (...). Después (el 4 de julio)
el presidente Hollande visitó Túnez y desde Túnez
volvió a intentar comunicarse, pero el problema es que el
presidente Morales estaba en la reunión de Cochabamba (con los
presidentes de Unasur) y al final, el 12 de julio, cuando el
presidente Morales estaba en la reunión del Mercosur pudo
comunicarse con él y hablaron", indicó Pinard.
El
avión de Morales pasó más de doce horas retenido
en Viena ante la sospecha de varios países europeos de que en
el aparato viajaba el exinformático de la Agencia Nacional de
Seguridad estadounidense (NSA) Edward Snowden, buscado por cargos de
espionaje por Estados Unidos.
El
incidente ha provocado la condena de organizaciones como Unasur y la
retirada temporal de los embajadores en estos cuatro países
europeos.