jueves, 16 de febrero de 2012

Asad llama a referendo cambiar Constitución en Siria


El régimen sirio convocó ayer a un referendo constitucional para dentro de 11 días en un tímido gesto de apertura política que contrasta con el dominio que ejerce el Gobierno y la ola de violencia que vive el país.

La consulta será el 26 de febrero y no en marzo como estaba previsto, informaron medios oficiales sirios, que destacaron “los principios democráticos del borrador constitucional”.

El texto plantea el fin del monopolio del partido gobernante Al Baaz, cuyo jefe es el presidente del país, Bashar al-Asad, y abre las puertas a la participación de otras formaciones políticas.

De esta forma, se suprime el artículo que estipula el dominio de Al Baaz en el liderazgo político del país, y que está incluido en la actual Constitución, cambiada en la década de 1970 por Hafez al-Asad, el padre del actual presidente.

Ese asunto era una de las reivindicaciones fundamentales de los opositores al inicio de la revuelta, a mediados de marzo del 2011, pero ahora ya exigen, simple y llanamente, la salida del poder de Asad, que trata de ahogar la revuelta con un baño de sangre.

Otro punto clave es la limitación del mandato del jefe del Estado: este será elegido por siete años y podrá concurrir solo una vez más de forma consecutiva.

Sin embargo, la norma se aplicará cuando acabe el mandato del actual presidente, en 2014, por lo que Bashar al-Asad (de 46 años) podría seguir en el poder hasta el 2028.

En adelante, el mandatario nombrará al primer ministro y su gabinete, y con ellos ejercerá el poder ejecutivo, en tanto el legislativo corresponderá al Parlamento, elegido cada cuatro años.

Rusia, aliada de Damasco, felicitó al régimen por esta iniciativa. Esta idea “es bienvenida y esperamos que la Constitución sea adoptada”, declaró su ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

Sin embargo, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, calificó la propuesta de “risible y una burla a la revolución siria” por el incremento sostenido de la violencia contra la población civil, en particular en la ciudad de Homs, considerada cuna de la revuelta.

Esa ciudad sigue aislada y, según la organización Amnistía Internacional, al menos 377 civiles, de ellos 29 niños, murieron en Homs desde el inicio del asedio a el 3 de febrero y hay cientos de heridos graves aún varados en esa urbe sin atención adecuada.