
Queda la duda de si el Barça estaba avisado o el Bayer Leverkusen no está en condiciones de crearle los problemas del Olympique de Lyon, Stuttgart y Arsenal en los octavos de final de los tres últimos años en la Liga de Campeones. Europa le viene bien como terapia a los de Guardiola, que en cualquier caso encontraron un escenario mucho más amable que el Reyno de Navarra: un estadio moderno, un césped en perfecto estado de revista y un rival que no mordió como Osasuna. El Barça controló desde el principio y del resto se encargaron Alexis y Messi, que dejaron en anécdota el gol de Kadlec, un ejemplo del único aspecto en el que el Bayer es superior: el juego aéreo.
Salvo Xavi y Piqué, sentados en el palco del BayArena, Guardiola recuperó la columna vertebral del equipo para dar el primer paso hacia el gran objetivo de la temporada. El centro del campo, con un solvente Busquets, transmitió buenas sensaciones, ayudado por la actitud del Bayer, que renunció a presionar muy arriba. La acumulación de jugadores trabó el partido, que apenas dejó oportunidades claras hasta que Messi adivinó un agujero en el engranaje alemán para poner a Alexis mano a mano con el portero. No perdonó.
El Barcelona volvió del vestuario sin la tensión adecuada y lo pagó con el empate, tras una jugada en la que los locales impusieron su superioridad en las alturas. Por un momento parecía que podía repetirse la historia de un año antes, cuando el Arsenal fue capaz de remontar para irse con un 2-1 al Camp Nou. Pero ahora Cesc es azulgrana y siempre está dispuesto a poner su clase al servicio del equipo. Sólo un futbolista de su calidad es capaz de filtrar el balón entre dos defensas para que Alexis llegue a tiempo de recortar a Leno y marcar a puerta vacía.
Desde ahí hasta el final, pese a que Gonzalo Castro rozó su sueño con un remate al poste, el Barcelona disfrutó de su fútbol de toque, ya con las líneas del rival más separadas. Como hasta los alemanes se cansan, el Barcelona encontró más espacios, una invitación al mejor Messi. El argentino rozó el gol tras un caño a Friedrich y una picada sobre la salida del portero que estrelló el balón en el poste.
Messi había sido uno de los mejores, pero corría el riesgo de marcharse, una vez más, sin marcar. Lo evitó uno de sus mejores socios, Alves, que entró hasta la cocina para dar un pase al que llegó oportuno Messi, que había iniciado la jugada. Fue el colofón a un partido cómodo para el Barcelona, impropio de estas alturas de la competición. Un alivio, en cualquier caso, para los apuros azulgranas en la Liga.
Victoria del Lyon. En el otro partido de la competición disputado ayer el Olympique Lyon ganó al Apoel Nicosia de Chipre por 1-0, marcado por Lacazette en el minuto 58. El equipo francés hizo valer su mayor experiencia en la competición, en la que consiguió su victoria número 50. El equipo chipirota se mostró muy voluntarioso pero de poca pegada para hacer frente a un rival que dispuso de numerosas ocasiones de marcar y que debido a los errores de sus delanteros no lleva una mejor ventaja para el partido de vuelta. Hoy se disputan otros dos encuentros: Zenit-Benfica, a partir de las 18 horas (Gol T) y Milán-Arsenal, desde las 20.45, televisado por la TPA.