
Irán desplegó aviones de combate y misiles ayer en el marco de un “ejercicio” para proteger sus instalaciones nucleares, ante un posible ataque israelí, y amenazó con dejar de exportar crudo a más países de la Unión Europea (UE), el mismo día en que una misión de la AIEA llegaba a Teherán.
La comandancia de la defensa antiaérea iraní hizo el anuncio en un comunicado, citado por la agencia IRNA en el que se anotaba que los “ejercicios” apuntan a reforzar la coordinación entre los Guardianes de la Revolución, guardia pretoriana del régimen que controla en particular los misiles iraníes, y las fuerzas armadas tradicionales, precisó el comunicado.
Desde hace semanas, Israel reitera sus amenazas de ataques militares para detener el polémico programa nuclear iraní, lo que inquieta a estadounidenses y europeos, que multiplican las presiones para convencerle de no atacar y dejar que surtan efecto la presión diplomática y las sanciones.
La UE aprobó el pasado 23 de enero un embargo al petróleo iraní que incluye de forma inmediata la firma de nuevos convenios petroleros con Teherán, mientras que se da un periodo de transición para poner fin a los contratos ya existentes, que se extenderá hasta el próximo 1 de julio.
Ayer, una delegación de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), dirigida por su director adjunto, Herman Neckaerts, llegó a Teherán para discutir “soluciones diplomáticas sobre la cuestión nuclear”, según las raras informaciones publicadas ayer por la prensa iraní.
Su misión, de 48 horas, la segunda en menos de un mes, pretende esclarecer aspectos del programa nuclear iraní que suscita dudas sobre sus verdaderos objetivos.
La comunidad internacional se inquieta, pese a los desmentidos de Teherán de una posible dimensión militar del programa, condenado por seis resoluciones de la ONU, cuatro de las cuales comportaron sanciones que los países occidentales endurecieron posteriormente.
Mientras tanto, el régimen islámico iraní amenazó ayer con cortar el suministro de crudo a otros países europeos, tras haber suspendido el domingo pasado las ventas a Francia y el Reino Unido, como respuesta a las sanciones europeas.
En respuesta, una portavoz de la Comisión Europea reveló que la UE tiene suficientes existencias de petróleo y derivados para afrontar una posible interrupción de suministros.
La UE tiene cerca de 136 millones de toneladas de crudo y derivados, lo que equivale a 120 días de consumo y a las importaciones procedentes de Irán de 4,5 años, señaló en un comunicado la portavoz de Energía de la CE, Marlene Holzner.
Explicó que Bélgica, Holanda y República Checa han dejado ya de comprar petróleo iraní, mientras que España, Italia y Grecia (los mayores clientes de Teherán en la UE), están reduciendo ya sus importaciones.
En tanto, ayer las autoridades francesas a través de su cancillería restaron importancia a la decisión de Irán de suspender sus exportaciones de petróleo a Francia, indicando que las petroleras francesas ya han suspendido la compra de crudo iraní bajo las sanciones aprobadas por la UE.