martes, 14 de febrero de 2012

Sarkozy: la hora de la verdad


Todo está preparado, el próximo domingo en Marsella, para acoger el primer mitin de campaña de Nicolas Sarkozy. ¿Todo? Bueno, todo no. La verdad es que aún falta que el actual Presidente de la República oficialice su candidatura a la reelección.

No es preciso un acto solemne para ello. Tan sólo que salgan de su boca, delante de testigos –preferentemente periodistas– las palabras mágicas que todos los militantes de la Unión para el Movimiento Popular viene esperando desde hace semanas, acaso meses. Simple y llanamente: "Me presento".

Sarkozy se ha resistido como gato panza arriba para adelantar un anuncio que él hubiera querido postergar lo más posible, como hicieron la mayoría de sus antecesores: Chirac, Mitterrand, Giscard... Quería "dar la imagen de un jefe del Estado responsable, que cumple su mandato hasta el final", como explicó en su día a El Mundo el secretario nacional de la UMP Jean-François Copé.

Pero va perdiendo en los sondeos desde hace meses. Además, el Partido Socialista viene quejándose con insistencia de que el futurible aspirante de la derecha hace campaña soterrada en cada desplazamiento oficial con cargo al erario público. Así que ha llegado la hora de hacer sonar las trompetas y, parafraseando a un consejero del Elíseo, "lanzarse a la carga". Recurrir a la heroica, vamos.

El líder conservador ya tiene preparadas sus oficinas electorales en el 18 de la rue de la Convention, en lo que fuera la antigua sede de la discográfica EMI en el 15ème arrondissement: 580 metros cuadrados con 50 puestos de trabajo –de los cuales diez están reservados para consejeros del Elíseo en excedencia laboral–, a medio camino entre la casa de Carla Bruni en el 16ème y su lugar de trabajo en la rue du Faubourg de Saint-Honoré.

Un cuartel general mucho más pequeño y humilde que el de su rival François Hollande en la muy burguesa Avenue de Ségur. La talla discreta del mismo sugiere que buena parte de la estrategia podría llevarse directamente desde los despachos de Presidencia. Por algo es el actual jefe del gabinete de Sarkozy, Guillaume Lambert, quien ha sido elegido finalmente para dirigir la campaña tras la renuncia de René Ricol.

Junto al pulcro Lambert –40 años, formado en la órbita del ministro emergente Laurent Wauquiez–, ya se ha confirmado el regreso para este "último hurra" de Emmanuelle Mignon, que fue la ideóloga en la sombra de la victoria de 2007. Un fichaje de última hora más importante de lo que puede parecer, que sin duda va a aportar bastantes ideas reformistas al todavía desconocido programa electoral de Sarko.

"No voy a dejarles respirar. Lanzaré una propuesta por semana y el PS irá a remolque", ha confiado el Presidente a sus íntimos. De acuerdo con esta aspiración de recuperar a toda prisa la popularidad menguante y tomar la iniciativa en la carrera al Elíseo, esta semana se prefigura como crucial en el arranque de la campaña.

Si la entrevista concedida a Le Figaro Magazine el pasado sábado fue el equivalente de la señal de aviso, ahora Sarkozy juega a las adivinanzas con los medios y la ciudadanía sobre cuál será la fecha elegida para dar el pistoletazo de salida.

Lo más indicado sería el miércoles por la tarde, con una simple declaración en el telediario de las 20.00 horas. Ese día no tiene casi nada en la agenda, salvo el habitual Consejo de Ministros. Además, coincide con el segundo mitin importante de Hollande, que acude a su ciudad natal de Rouen para darse un baño de multitudes. ¡Sería la forma perfecta de robarle protagonismo a su rival en una jornada tan especial para él!

Tampoco es desdeñable la tarde del viernes, después de la cumbre franco-británica que se celebra en París con David Cameron y sus ministros. Así Sarko realizará el trámite de estadista a candidato con total naturalidad. "El Presidente baraja varias opciones y lo decidirá en el último momento", ha declarado al Journal du Dimanche su consejero en comunicación Franck Louvrier.

Los carteles y el eslogan de campaña ya han sido aprobados, pero permanecen secretos. En los mentideros políticos parisinos, se habla incluso de que Sarkozy tendría preparado un libro en el que resume su quinquenato, esboza planes de futuro y hasta entona algún mea culpa. En privado, dicen que ha prometido "una arrancada fulgurante e ideas nuevas que le lleguen a la gente, en cada aparición pública". "No vamos a hacer una campaña de expertos-contables. Vamos a hablar de política", ha filtrado Henri Guaino.

La única certeza absoluta es que, el próximo domingo 19, le esperan cerca de 10.000 entusiastas militantes de la UMP en el Palacio de Congresos y Exposiciones del Parque Chanot de Marsella. Pero antes, como él gusta decir, Sarkozy tiene una cita con los franceses...