martes, 20 de marzo de 2012

BBVA: Una Liga española apasionante


A pesar de la euforia que ha provocado en el entorno barcelonista el empate del Madrid contra el Málaga en el Bernabéu, no podemos perder de vista que la Liga sigue siendo un objetivo muy difícil para el Barça. Es bueno recordar que el Madrid sigue siendo el máximo favorito al título y el único equipo que depende de sí mismo para lograrlo. Ahora bien, la alegría que ha invadido al barcelonismo es muy comprensible: el día menos esperado, cuando nadie daba un céntimo de euro por el Málaga va y los andaluces empatan en el Bernabéu. Guardiola persiste en su actitud de dar por perdida la Liga pero todos sabemos que no tiene ninguna intención de bajar los brazos. Resultados como el del domingo en el campo del Madrid demuestran que no es ninguna quimera ganar por cuarta vez consecutiva este título. El Barça ha llegado a los meses decisivos jugando a fútbol de narices y ganando los partidos con una superioridad manifiesta. El Madrid, en cambio, no es el que era y está sufriendo más de lo esperado para seguir sumando los puntos de tres en tres. A ver cómo superan los de Mourinho la presión de ganar de verdad una Liga que, en teoría (sólo en teoría), ya tienen ganada.



El momento de Piquenbauer

Gerard Piqué debe ser una pieza fundamental del Barça en estos dos meses que quedan hasta la final de la Champions League. El mejor central del mundo no está haciendo la mejor temporada de su vida, pero sigue demostrando que en los partidos clave, en los momentos de la verdad, rinde a un nivel extraordinario. Piqué tiene que recuperar ya la regularidad que lo hizo clave la temporada pasada. Ahora llegan los partidos que más le gustan jugar, ahora sólo quedan encuentros decisivos, sin margen de error y que pueden suponer otra temporada gloriosa para su club de toda la vida. No tengo ninguna duda que en el tramo final de la temporada veremos la mejor versión de Piqué. El equipo va justo de defensas y lo necesita y Piqué lo sabe.



Manda huevos

Cuando los árbitros favorecen al Real Madrid, Mourinho asegura en la rueda de prensa que está muy lejos de las jugadas para valorarlas adecuadamente, Sergio Ramos declara en un ataque de deportividad que hay que dejar tranquilos a los colegiados y el entorno mediático del Madrid toca el violín y da la palabra a ex árbitros con problemas serios de visión. En cambio, cuando los árbitros perjudican al Madrid, Mourinho lo ve todo muy claro y, desde el primer momento, los jugadores madridistas hablan de los colegiados por los codos y en los periódicos vuelve a aparecer el Villarato, que en teoría había pasado a mejor vida. En el Madrid la hipocresía y el cinismo son el pan de cada día, nada nuevo. Lo que me sorprende es que en el vestuario merengue se piensen que podrán engañar a todo el mundo toda la temporada. Muchos profesionales del Madrid son unos desvergonzados pero el resto no somos tontos. Aviso.