martes, 20 de marzo de 2012

Valencia: Concluyen las Fallas


La celebración del grueso de las Fallas en fin de semana ha sido un éxito rotundo en cuanto al número de visitantes. La coincidencia de las fiestas con un puente festivo ha tenido como consecuencia directa una afluencia multitudinaria de público como no se vivía desde hacía años. Ayer, la noche de la «crema» puso punto final a unas fiestas que se recordarán por las del «reventón» ya que superan las cifras alcanzadas en 2007, cuando la fiesta también cayó en puente. Y es que el buen tiempo de estos días invitaba a disfrutar de jornadas al aire libre. Ahora bien, la quema de más de 760 monumentos sólo en Valencia transcurrió prácticamente en familia. La mayoría de visitantes abandonaron la ciudad ayer lunes y dejaron para los valencianos la emoción de ver sobre el terreno cómo las llamas devoraban los monumentos para iniciar, como el ave Fénix, un nuevo ciclo festivo: las Fallas 2013.

El ocaso de la fiesta comenzó a las 22 horas con la «crema» de las fallas infantiles y las lágrimas de algunas de sus representantes, al ver cómo se esfumaba el símbolo de su reinado. Por cierto, la alcaldesa Rita Barberá indultó dos figuras que representaban a la ciudad de Cádiz para regalárselo a su alcaldesa de Cádiz. Cuando a las 23 horas el monumento infantil de la plaza del Ayuntamiento empezó a arder, la fallera mayor infantil, Rocío Pascual, espontánea como es ella, dio rienda suelta a sus emociones.

A partir de la medianoche, Valencia ardió. Y es que si bien es cierto que la hora de la quema de los monumentos grandes está fijada para las doce, también lo es que cada comisión prende fuego al suyo cuando más le conviene o le marcan los bomberos. Ya sea a las doce y diez y cuarto o y media o pasadas las dos de la mañana. Los monumentos ardieron con rapidez y con pocas incidencias, gracias a la participación de 363 bomberos y 138 vehículos. El Consorcio Provincial de Bomberos trabajó ayer al completo para atender la «crema» de 278 monumentos (de 58 municipios de la provincia) que se catalogaron como de riesgo «alto o muy alto».

Tras arder Nou Campanar, llegó el momento de decir adiós a la de la plaza del Ayuntamiento, a manos del pirotécnico Vicente Caballer. La fallera mayor de Valencia, Sandra Muñoz despidió las fiestas con la misma entereza que ha afrontado las críticas de aquellos descontentos que han pitado al balcón del ayuntamiento, a diario, en cada una de las «mascletades». La joven aguantó el tipo, tanto como en el balcón y ha vivido su parte más importante de reinado siendo la fallera mayor de todos. Tal vez porque ha sido un año de muchas emociones, Sandra tenía ayer un brillo especial en los ojos, pero sin romper a llorar. La de ayer también fue la primera «crema» de Francisco Lledó como concejal de Fiestas y la de Alberto Fabra como presidente de la Generalitat. Entre los invitados al balcón, el tenor Plácido Domingo. La obra de Llácer y Santaeulalia ardió en un visto y no visto, mientras en el resto de la ciudad la danza ritual seguía. Ahora sólo queda el recuerdo. Las 237 carpas comenzarán hoy a desmontarse ante las miradas de miles de niños que no tienen clase hoy en la capital.