
Es el jugador revelación de la etapa de Mourinho y no se siente valorado económicamente. El entrenador le espera con ansiedad, porque no tiene un interior que rompa a las defensas por velocidad, y piensa darle unos minutos en Pamplona. Le necesita para afrontar la época clave de la temporada. Ángel di María desea reaparecer para volver a ser importante en el equipo. El técnico le pide que sepa controlar sus esfuerzos para que no vuelva a romperse. Mientras tanto, el argentino no ha aceptado la oferta del Real Madrid para renovar su contrato.
El jugador tiene un acuerdo firmado hasta el año 2016, con una ficha de 1,8 millones. Solo supera a Granero (1,7 millones), Callejón (1,2), Varane (1) y Adán (1). Vino como un futbolista de trabajo, sin nombre, y debía demostrar que valía para el Madrid. Lo consiguió. Se convirtió en un ejemplo de superación. Titular indiscutible, sus goles y sus asistencias fueron las virtudes de su exaltación como el mejor asistente de la Liga, junto a Ozil.
El club madrileño ha valorado su rendimiento y le ha presentado una propuesta de 3,5 millones anuales. La misma ficha que firmó Higuaín. Di María se ha negado a rubricarla. Quiere más. Desea aprovechar su momento.
Las proposiciones de Inglaterra le han colocado en un gran nivel económico y pide al club blanco las mismas cantidades que le muestran el Manchester City y el Chelsea: cinco millones de euros anuales netos.
La negociación es dura y el argentino no piensa ceder. El Real Madrid expone que le dobla sus emolumentos. Ángel quiere percibir los cinco millones que cobra Ozil. El acuerdo no es fácil.