domingo, 25 de marzo de 2012

El PSOE vence en Asturias


Con el 98% de los votos escrutados, Foro y PP podrían formar un gobierno de mayoría absoluta con 13 y 10 diputados respectivamente. Juntos tendrían dos representantes más que la suma de PSOE, que gana las elecciones en votos y diputados (16) e IU (5). El escaño restante sería para UPyD que ha superado el 3% necesario para estrenarse en la Junta General del Principado.
No obstante, el secretario de Organización del PSOE asturiano, Jesús Gutiérrez, ha proclamado esta noche la victoria de los socialistas en las elecciones autonómicas en Asturias, informa Servimedia. En una comparecencia en el Hotel Ayre, lugar desde el cual siguen los socialistas asturianos el recuento de los votos, Gutiérrez avanzó que el PSOE "podría volver a ser la fuerza política que gobernase esta comunidad".
Los asturianos han sido convocados a las urnas el encargo de resolver en las urnas la gobernabilidad del Principado después de que los representantes que eligieron hace sólo diez meses fueran incapaces de entenderse.
La participación ha sido del 55,76% del electorado, lo que supone el porcentaje más bajo de las ocho elecciones autonómicas registradas en Asturias desde 1983.
Según los datos ofrecidos en rueda de prensa por el consejero de Presidencia, Florentino Alonso Piñón, el descenso de la participación ha sido de más de 11 puntos respecto a la registrada en los comicios del mes de mayo.
En concreto, el descenso ha sido del 11,13% respecto a los datos de hace diez meses, en los que la participación alcanzó el 66,89%. Las elecciones de 1991 habían sido hasta ahora las que habían registrado un mayor grado de abstención, ya que entonces no votaron el 41,30% del electorado, tres puntos por debajo del 44,24% de hoy. En los comicios del año 2003, la abstención fue del 36,3% y en las de 2007 del 38,4%.
Elecciones anticipadas
El presidente del Principado, Francisco Alvarez-Cascos, anunció la disolución del Parlamento el 30 de enero, días después de que éste tumbase los presupuestos que sostenían su programa. Justificaba su decisión por un "complot" de PSOE y PP, una "anómala alianza" cuyo objetivo era "impedirle gobernar".
En julio, Cascos puso fin a 12 años consecutivos de poder socialista formando un ejecutivo en minoría con sólo 16 de los 45 diputados de la cámara. Uno de cada tres votantes había respaldado las siglas de su nuevo partido, Foro Asturias, creado en cinco meses a raíz de que Mariano Rajoy le rechazara como candidato para las autonómicas poniendo en su lugar a una concejal del Ayuntamiento de Oviedo, Isabel Pérez-Espinosa. La escisión resultó desastrosa para el Partido Popular, que perdió la mitad de sus escaños y se quedó sólo con 10. También fue un fracaso inédito en una jornada en la que el mapa de España se tiñó de azul. Juntos, Foro y PP hubieran podido gobernar superando cómodamente la mayoría absoluta de 23 diputados, sin embargo, ni siquiera sellaron acuerdos puntuales.
Enfrente, los socialistas sumaban 15 diputados, uno menos que Cascos a pesar de haber superado en unos centenares de sufragios a los foristas. Como fuerza más votada, podrían haber constituido un ejecutivo en minoría con los cuatro parlamentarios de Izquierda Unida, como ya ocurriera en anteriores legislaturas, pero dejaron pasar esta oportunidad augurando que una alianza de los partidos de derecha les dejaría sin margen de maniobra.
Con una Junta General bloqueada por la falta de pactos, durante el último año en Asturias el número de parados ha ascendido hasta los 100.000 -con una población de poco más de un millón-, se han paralizado importantes obras de infraestructuras vitales para su crecimiento económico y se han suprimido los Fondos Mineros, que merman una inyección de 800 millones de euros.
A falta de enemigos dentro del Parlamento, Cascos sumó otros nuevos fuera con el anuncio de no transferir los 11 millones comprometidos a la Radio Televisión Pública Asturiana (RTPA), ente cuya supresión figuraba en su programa electoral. Este asunto, así como la fiscalización del Centro Niemeyer de Avilés y la destitución del director del Festival de Cine de Gijón, provocó numerosas manifestaciones y llevó más allá de los contornos del Principado las broncas regionales.
Las elecciones generales de noviembre fueron una buena oportunidad para medir la temperatura política astur. El PP resultó ser la fuerza más votada, un alivio relativo al obtener el apoyo del 34,4%. El resultado quedaba muy alejado de la media nacional (44,62%), pero servía de aliento tras el varapalo de mayo. El PSOE demostró su músculo al cosechar el 29,19% de los sufragios, ligeramente por encima del resto de España. IU, con Gaspar Llamazares como candidato, recogió el mejor porcentaje del país, un 13,27% frente al 6,92% de media. Foro Asturias, que aspiraba a formar su propio grupo parlamentario, tuvo que conformarse con un diputado gracias al 14,75% de los votos. Sin embargo, el presidente del Principado lo apuntó como una victoria al lograr su acta el primer parlamentario de una formación exclusivamente asturiana.
Enrique Álvarez Sostres es ahora el representante del 'casquismo' en el Congreso de los Diputados, desde donde ejerce de embajador de buena voluntad lanzando mensajes de concordia al Gobierno de Rajoy. Él mismo recordó en el cierre de campaña de Foro, en Luarca, que ha apoyado al Ejecutivo "hasta en ocho ocasiones", desde la investidura a la reforma laboral.
Durante la campaña electoral, las descalificaciones y los ataques mutuos han llenado el vacío de las novedades programáticas. Javier Fernández recorrió los 78 concejos y se anotó el tanto de protagonizar en Gijón, arropado por Alfredo Pérez Rubalcaba y Felipe González, el acto más multitudinario de la quincena, con más de 3.500 asistentes. Álvarez-Cascos llenó con más de 2.000 personas en sendos mítines en Oviedo y Gijón, mientras que los 'populares' divulgaron la sintonía con Madrid al recibir a numerosos ministros y escenificando en el Congreso el compromiso contra la deslocalización de tres de las principales empresas de Asturias. El propio Mariano Rajoy ha visitado Asturias en dos ocasiones en las últimas dos semanas, pero no logró llenar un aforo de 2.000 personas en la capital y se despidió de la campaña ante unas 1.500 en Villaviciosa.
Está por ver si el presidente está dispuesto a fumar la pipa de la paz con Cascos. Aun después de haber tenido su voto en la investidura, hizo pasar por el aro al asturiano nombrando delegado del Gobierno a su principal rival, el alcalde de Oviedo, Gabino de Lorenzo. Pero después cambió la candidata a las anticipadas y designó a Mercedes Fernández, Cherines, considerada más próxima a su antiguo compañero de Gabinete con Aznar. Pocos dudan ya de que Foro y PP puedan permitirse el lujo de no entenderse tras las elecciones anticipadas. El propio Rajoy aseguró en Asturias el pasado jueves que el pacto es posible "siempre que el otro no siga bajando".
La nueva Cámara que surja de las elecciones tendrá un mandato limitado por el término natural de la legislatura originaria, de forma que los siguientes comicios deberían celebrarse, al igual que en el resto de comunidades de la denominada vía lenta, el cuarto domingo de mayo de 2015.