viernes, 30 de marzo de 2012

Toxo y Méndez exigen negociar al Gobierno


Los sindicatos UGT y CC OO sostienen que la huelga general fue ayer un "éxito incuestionable" en toda España y con ese balance instaron al Gobierno a que abra una negociación para modificar una reforma laboral que ven "dañina", pero el Ejecutivo cree que el impacto de la movilización ha sido limitado e insiste en no cambiar lo básico. "La agenda reformista del Gobierno es imparable", respondió la ministra de Empleo, Fátima Báñez.
"Esta huelga general ha sido un éxito democrático y social indiscutible", afirmó Cándido Méndez, secretario general de UGT, en medio de las discrepancias que sindicatos, patronal y Gobierno mantuvieron ayer sobre el eco de la convocatoria. «Venía escuchando a la vicepresidenta del Gobierno (Soraya Sáenz de Santamaría) decir que la huelga no ha tenido incidencia. Igual a la señora vicepresidenta le pasa como al señor Cabanillas y tiene que reconocer después que las cosas son distintas", declaró Ignacio Fernández Toxo, líder de CC OO, en alusión a la guerra de cifras que se desató en la huelga general del 20 de junio de 2002 y tras la que el Gobierno de José María Aznar acabó rectificando.
Toxo y Méndez han insistido en que los sindicatos siguen abiertos al diálogo y esperan que la participación masiva en la huelga sea la "señal" que el Gobierno estaba esperando para sentarse a negociar. En todo caso, avisaron de que "no piensan parar" hasta que se produzca una modificación sustancial de la reforma laboral. De lo contrario, el conflicto social será "creciente", sin que se haya descartado una nueva huelga general. "El Gobierno debería prestar atención a lo que opina una buena parte de la ciudadanía de este país. No lo ha hecho con las manifestaciones muy importantes que se llevaron a cabo el 19 (de febrero) y el 11 (de marzo) y ha forzado la convocatoria de la huelga. Espero que esto sea suficiente y que el Gobierno entre en razón y escuche esta demanda de la población trabajadora", manifestó Toxo.
El secretario general de CC OO remarcó también que el Ejecutivo tiene margen para maniobrar y le ha aconsejado que "no se empecine" en agravar el conflicto social y atienda este "último aviso" de la ciudadanía porque, según le ha advertido, "el crédito no se conquista para siempre". "Es muy volátil y de un día para otro puede desaparecer", dijo. Para Cándido Méndez, lo lógico es que el Gobierno se aprestara a corregir la reforma el trámite parlamentario. "Si no, la tendrá que cambiar más adelante de una manera vergonzante, empujado por la destrucción de empleo que va a causar y que ya se está notando", precisó el líder de UGT.
Los dirigentes sindicales han anunciado que en los próximos días se dirigirán, por tercera vez, al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a los grupos parlamentarios y a las organizaciones empresariales para buscar un gran acuerdo que permita relanzar el empleo. Los sindicatos ha emplazado a Rajoy a "hacer un gesto" antes del 1 de mayo (fiesta del trabajo y día de nuevas manifestaciones). "De lo contrario habrá un conflicto social creciente", afirmó Toxo.
La primera reacción del Gobierno ha sido plantarse, cuestionar el seguimiento de la movilización y anunciar, como había hecho en los días precedentes, que no modificará, al menos en lo sustancial, la reforma del mercado de trabajo, ya en vigor como decreto, aunque se tramita a la vez como proyecto ley en el Parlamento.
Fátima Báñez, afirmó que el Gobierno está "abierto al diálogo hasta la extenuación", pero ha subrayado que "las partes troncales de la reforma no se van a cambiar porque son necesarias para crear empleo". Báñez recordó que aún está abierto el plazo de presentación de enmiendas y que el Gobierno espera "propuestas y soluciones de todos los grupos parlamentarios" para enriquecer el texto.
El dirigente del PP Carlos Floriano afirmó que el Gobierno está dispuesto a negociar, pero matizó que la reforma laboral ha tenido ya el apoyo mayoritario del Congreso, "que es donde reside la soberanía popular". El secretario de Organización del PSOE, Óscar López, pidió al Gobierno que "tome nota" del rechazo "claro" de la sociedad española. El presidente Rajoy se limitó a decir, a la entrada del Congreso, que la jornada de huelga había transcurrido ayer con normalidad "total".