
El Gobierno cumplió ayer su primera amenaza contra Argentina tras la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de expropiar a Repsol el 51% de la petrolera YPF. El Ministerio de Industria aprobó ayer una orden ministerial para incentivar la producción de biodiésel en las refinerías españolas y comunitarias, y reducir así la cantidad comprada al país latinoamericano.
Se trata de apoyar la producción de biocombustibles por parte de compañías españolas y comunitarias frente a las importaciones de Argentina, que equivalen a unos 750 millones de euros al año.
El mes pasado, la industria española de este sector reclamó al ministro de Industria, José Manuel Soria, que publicara la normativa de asignación de biodiésel para frenar las compras que consideran desleales por parte de Argentina e Indonesia y que están afectando al sector.
La vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría informó sobre esta iniciativa horas después de que el Parlamento Europeo aprobara una resolución que insta a la Unión Europea, entre otros aspectos, a suspender parcialmente las ventajas arancelarias que tienen las exportaciones argentinas para entrar al mercado comunitario. Es sólo de una recomendación de la Eurocámara a la Comisión Europea, sin carácter vinculante.
Entre los productos argentinos que se benefician de estas ventajas están los biocombustibles, el aceite de soja y algunas frutas y pescados, entre otros.
Sáenz de Santamaría destacó la importancia de la resolución aprobada en Estrasburgo por una amplia mayoría, si bien los eurodiputados del PSOE votaron en contra del punto relativo a la suspensión parcial de las ventajas arancelarias. "Nos hubiera gustado haber tenido el apoyo de algunos en ese tipo de medidas, pero bienvenido sea el apoyo del conjunto del Parlamento Europeo", señaló. La vicepresidenta advirtió a Argentina de que la expropiación de YPF "va en contra de sus propios intereses" y que su reputación en el mundo queda "seriamente dañada". Destacó, además, el "importante y enorme" apoyo internacional que España está recabando para denunciar la nacionalización de la petrolera. Ayer logró el respaldo de varias naciones durante la reunión ministerial de Comercio del G-20 que se desarrolla en México.
Preocupación de Feijóo
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, manifestó ayer su "preocupación" por la decisión del Gobierno argentino de expropiar las acciones de Repsol en la petrolera YPF —según él "de forma errónea e ilegal"— ya que muchos gallegos viven en este país y espera que las decisiones de