domingo, 8 de abril de 2012

FMI advierte, Atenas sigue borde de quiebra


Por increíble que parezca, dos rescates que suman 240.000 millones de euros y la histórica quita del sector bancario de más de 100.000 millones no han alejado a Grecia del precipicio. A consecuencia de los draconianos ajustes que la ya famosa «troika» –FMI, BCE y la UE– le ha impuesto para recibir estos paquetes de ayudas, la economía helena no arranca. Según las previsiones de su propio Gobierno, este año se derrumbará otro 5%. Y sin actividad, es imposible generar los recursos para devolver las ayudas, lo que parece abocar a Grecia a un tercer rescate o, incluso, a la bancarrota. La posibilidad la ha expuesto la directora del FMI, Christine Lagarde, en un reportaje del prestigioso programa «60 minutos», que emite la cadena americana CBS.

En un extracto de la entrevista, la economista francesa no descartó la posibilidad de que Grecia incurra en un «default» que le obligue no sólo a abandonar el euro, sino la propia Unión Europea, una posibilidad de la que no se quiere hablar en Bruselas por las imprevisibles consecuencias no sólo económicas sino también políticas que podría tener para el resto de Europa.

Sin embargo, Evangelos Venizelos, ex ministro de Finanzas griego y ahora líder del Movimiento Socialista Panhelénico (Pasok), no contempla, por el momento, la posibilidad de la bancarrota. En una entrevista en el semanario alemán «Der Spiegel», Venizelos asegura que Grecia devolverá los montantes a aquellos países de la zona euro que le han prestado dinero y reafirma su convicción de que el país seguirá en el euro. «Ahora nos encontramos en la fase crítica del rescate a nuestro país y, si nos sobreponemos a este asunto, volverá a emerger», manifiesta el ex ministro, que advierte de que el segundo rescate de 130.000 millones de euros y la quita del sector bancario de más de 100.000 millones permite a Grecia operar en un marco «más seguro», aunque también matizó que «el juego no ha terminado».

Y es que Venizelos no puede descartar la posibilidad de que, ante su incapacidad para generar actividad y recursos por sí mismo en este momento, el país necesite un tercer rescate. «Tenemos el compromiso de todos los miembros de la eurozona de que recibiremos la ayuda necesaria hasta que podamos recobrar el acceso a los fondos privados», asegura el ex ministro de Finanzas.

Venizelos se suma así al primer ministro griego, Lucas Papademos, que hace unos días abrió el debate sobre la necesidad de que su país necesite más ayuda. El propio comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, no dejó siquiera pasar una semana tras la concesión del segundo paquete de ayuda para insinuar tal posibilidad.

Si bien es posible que Grecia necesite más ayuda, lo que no está nada claro es que sus socios europeos estén dispuestos a poner más dinero encima de la mesa después de los innumerables obstáculos que hubo que salvar para aprobar el segundo paquete y el resentimiento entre países que han generado. A Angela Merkel le cuesta cada vez más convencer a sus conciudadanos de la necesidad de ayudar a sus vecinos del sur, y palabras como las de Venizelos, que asegura que Alemania está haciendo un buen negocio a costa de la debilidad de sus socios, no ayudan. Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas alemán, en el mismo reportaje que Lagarde, prefiere pensar que las críticas son lógicas dada la situación.