jueves, 5 de abril de 2012

Matanza islamista en un teatro de Mogadiscio


El sueño de paz y normalidad volvió a alejarse ayer de Mogadiscio cuando una mujer se inmoló ayer en el recién inaugurado Teatro Nacional, causando al menos siete muertos, entre ellos dos dirigentes de estamentos deportivos, y una decena de heridos. El primer ministro Abdiweli Mohamed Alí se encontraba en el teatro junto a otro tres ministros, pero resultó ileso. Por ahora, no está claro si era el objetivo de Al Shabab, milicia vinculada a Al Qaida, que reivindicó el atentado suicida.
Que el ataque haya ocurrido en un teatro reinaugurado en marzo tras haber permanecido 20 años cerrado debido a la guerra civil es una señal de que las milicias de Al Shabab no piensan cejar en su lucha. La posibilidad de poder ver espectáculos musicales y actorales en el teatro era considerado una señal de que volvían la estabilidad y la seguridad al país. Poco después del estreno de la primera obra en marzo, un espectador afirmó que dos décadas de guerra civil ya eran suficientes. «Queremos tener una vida digna y no una guerra», dijo entonces.
«Seguiremos con este tipo de ataques hasta que todas las fuerzas africanas abandonen Somalia», aseveró ayer un portavoz de Al Shabab a la emisora Al Andalus, controlada por la milicia que combate al internacionalmente respaldado Gobierno Federal de Transición somalí, a las tropas de la Unión Africana en Somalia y al Ejército etíope.
«El ataque ha sido un acto estúpido. Una mujer se inmoló. Yo estaba hablando al público, pero no estoy herido», dijo Alí a la televisión estatal. «Había otros miembros del Gobierno conmigo, pero están bien. Solo uno tiene una herida leve», agregó.
El presidente de la federación de fútbol y el del Comité Olímpico de Somalia están en la lista de fallecidos. El presidente del COI, Jacques Rogge, dijo en Lausana estar en estado de shock por las muertes de los dirigentes. «Ambos estaban comprometidos en mejorar las condiciones de vida de los somalíes a través del deporte, y condenamos enérgicamente estos actos de barbarie», afirmó.