jueves, 24 de mayo de 2012

Alemania y Francia escenifican la fractura


El eje franco-germano escenificó ayer su primera fractura tras la victoria del socialista François Hollande en Francia. La canciller alemana, Angela Merkel, mantuvo su veto a la emisión de eurobonos pese a la presión de Hollande y del líder italiano Mario Monti en demanda de esta medida de mutualización de riesgos para permitir rebajar la elevada prima que tienen que pagar los países periféricos como España para financiarse, estabilizar la eurozona y reactivar el crecimiento. Todo ello se produjo en la primera cumbre a la que asiste el nuevo dirigente francés, un consejo europeo calificado como "informal".

La escenificación de la disparidad de pareceres en el corazón de UE se produce mientras se alimentan sospechas crecientes sobre una eventual salida de Grecia del euro. Todo ello suma incertidumbre y, por lo tanto, inestabilidad.

Merkel contó con el apoyo de otros países con la más elevada calificación crediticia ("triple A"), como Finlandia y Países Bajos, que temen que la mutualización de la deuda encarezca sus costes de financiación y que los países con problemas abandonen el esfuerzo reformista si disminuye la presión que ahora padecen sus deudas públicas y que les está obligando a acometer ajustes y reformas.
El enfrentamiento acaba con la sintonía que había presidido desde el inicio de la crisis la relación del eje franco-alemán. El anterior presidente galo, Nicolas Sarkozy, acabó plegándose a Merkel. "Los eurobonos no son una contribución al crecimiento", zanjó Merkel a su llegada a la cumbre extraordinaria de líderes de la UE. La canciller alemana alegó además que "los Tratados prohiben asumir la responsabilidad de la deuda de otros Estados miembros y esto también afecta a los eurobonos".

En contraste, el nuevo presidente francés ha insistido en "poner sobre la mesa todas las propuestas para el crecimiento" porque, a su juicio, "de lo contrario no alcanzaremos los objetivos de reducción del déficit y se crearán dudas en los mercados". "Los eurobonos forman parte de la discusión", sostuvo Hollande.

También el primer ministro italiano defendió la creación de eurobonos como receta para reactivar el crecimiento, aunque admitió que "para varios Estados miembros no son ideas digeribles a corto plazo". Por ello, Monti abogó por "encontrar soluciones más a corto plazo" para impulsar el crecimiento. El vicepresidente de la Comisión y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, ha defendido "avanzar gradualmente hacia la mutualización de la deuda pública en la eurozona". El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, trató de ejercer de mediador.