miércoles, 16 de mayo de 2012

Sólo por Alemania, eurozona evita la recesión


"Crecimiento nulo." Esta es, paradójicamente, la primera buena noticia desde hace meses en la eurozona.

A pesar de que numerosos expertos vaticinaban una recesión tras la contracción económica registrada el último trimestre de 2011, esto no ocurrió, pese al deterioro de la situación en Grecia. El resultado se debe a la resistente economía alemana, que creció más de lo previsto. Para Berlín, sin embargo, tampoco es tiempo de celebraciones.

A pesar de la tormenta que sacude al Viejo Continente, ayer fueron comunicados datos que, sin ironías, pueden considerarse parcialmente positivos. Según informó la oficina de estadística Eurostat, en el primer trimestre de 2012, el PBI de la unión monetaria permaneció en 0,0%, y no se modificó respecto del mes anterior.

Los economistas habían pronosticado una recesión del 0,2% con respecto al último trimestre de 2011. Entre octubre y diciembre de 2011, por primera vez en dos años y medio, la economía europea se contrajo al 0,3%. Técnicamente se habla de recesión cuando la economía se reduce durante dos trimestres consecutivos, pero éste no fue el caso.

El mérito del resultado fue de Alemania. Más allá de las expectativas pesimistas que pronosticaban un estancamiento de la economía en los dos primeros trimestres para volver a un crecimiento moderado en los dos últimos, la locomotora europea se consolidó al crecer un 0,5% con respecto al período anterior.

El resultado publicado ayer, comparado con el mismo período de 2011, significa un crecimiento del 1,7%. Para fines de 2012, tanto el gobierno alemán como la Comisión Europea esperan un crecimiento del 0,7%, pero institutos de investigación económica privados prevén que podría aumentar.

La Oficina Federal de Estadística Alemana atribuyó el resultado al aumento de las exportaciones fuera de la eurozona y de la demanda interna. Los datos fueron un motivo de alegría para el ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, del partido liberal. "La economía alemana superó claramente la fase de debilidad del pasado invierno. Tras una leve desaceleración (?) la actividad económica recuperó ritmo", dijo Rösler.

"Esto demuestra lo importante que es una política económica orientada hacia la estabilidad y sólidas finanzas públicas", añadió.

Es que sólo Alemania está ahora en la posición de sugerir el camino por tomar. En el resto de Europa, las noticias no fueron buenas.

En Francia se registró un estancamiento, con el 0,0%. Entre las grandes economías, la peor fue Italia que retrocedió 0,8%. En España la contracción fue del 0,3%, igual que el trimestre anterior. Eurostat no comunicó datos de Grecia, pero según cálculos oficiales la caída fue del 6,2 por ciento.

Pero los resultados económicos no son suficientes. Para poder dictar ley hace falta apoyo popular, y el de la canciller alemana, Angela Merkel, tambalea. Aunque las encuestas registren que alrededor del 60% de los alemanes apoya la "austeridad" impulsada por la canciller, las elecciones en Grecia y Francia se expresaron claramente en contra. También los 18 millones de habitantes de Renania del Norte-Westfalia, el estado más poblado de Alemania, que rechazaron al partido de Merkel, en la que fue una "derrota dolorosa", en palabras de la canciller.

Así las cosas, y con una gran manifestación de tres días que comenzará mañana frente a la torre del Banco Central Europeo en Fráncfort, a la canciller no le queda más que dar un paso hacia las propuestas del flamante presidente francés, François Hollande, y de la oposición alemana que piden crecimiento.

Los líderes socialdemócratas (SPD) alemanes presentaron ayer una propuesta para el crecimiento. Entre los puntos fundamentales para alcanzar el objetivo hay dos viejas recetas: los projectbonds , una especie de eurobonos, y la muy maltratada tasa de transacciones financieras.

"Queremos hacer una oposición responsable", dijo Frank Walter-Steinmeier, líder del SPD, "porque nos preparamos para gobernar". Y anunció que, por lo tanto, votarán a favor del "pacto fiscal" si Merkel acepta sus propuestas. La aprobación del pacto podría llegar antes de agosto..