martes, 11 de diciembre de 2012

La gran baza de Berlusconi: desafiar a Merkel y amenazar con romper el euro


Silvio Berlusconi tendrá que recurrir a la artillería pesada si quiere remontar en unos sondeos que, de momento, sólo le otorgan un respaldo electoral del 15%. Y, para ello, los expertos consultados por elEconomista ven muy factible que el exprimer ministro italiano apueste fuerte y se convierta en la voz de los millones de italianos que están hartos de los ajustes impuestos por Alemania y que, incluso, ya miran con antipatía al euro.
Los analistas que mejor conocen la realidad del país transalpino en absoluto consideran una apuesta descabellada que un partido concurra a unas elecciones abogando sin complejos por abandonar la divisa común. "La mentalidad es muy diferente a la española. Aquí, la Unión Europea y el euro son la culminación de un sueño; allí, constituyen simplemente instrumentos que cabe desechar en la medida en que estorben".
Y a Berlusconi le conviene abrazar el antieuropeísmo no sólo porque exista un público receptivo a esa doctrina, sino también por sus evidentes ventajas tácticas. Un mensaje tan tajante sólo puede contribuir a diferenciar de forma clara a Il Cavaliere, por un lado, de los líderes de una izquierda muy atomizada y confusa y, por otro, con respecto al todavía primer ministro Mario Monti, considerado simplemente por sus conciudadanos como un transmisor de las órdenes que llegan desde Berlín.
Es más, Berlusconi puede también distinguirse frente al resto de los integrantes del euro, en la medida en que, gracias a su particular estilo de tomarse la política, no tendría remilgos en decir en Bruselas lo que casi todo el mundo en los países periféricos tiene en mente. "Nadie se imagina a Mariano Rajoy espetándole a Merkel a la cara que construir una Europa a la medida de Alemania sólo conduce al desastre, como se ha demostrado en el caso de Portugal", explican los analistas consultados.
Berlusconi es capaz de decir eso y mucho más, pero no sólo por cuestión de carácter, sino también debido a que puede contar con un apoyo de peso sin salir de la UE: Reino Unido. "Por muy loco que esté, Londres siempre ha visto en Berlusconi un aliado importante", de acuerdo con las mismas fuentes.
De momento, lo que el magnate ya ha logrado es asegurar que el Consejo Europeo de esta semana, como se preveía, sea un completo fiasco. Los malos augurios se debían al cambio de posiciones que ha tomado Berlín desde el último cónclave que se celebró antes del pasado verano.