
Los pilotos de Iberia van a por todas. A última hora del viernes convocaron 24 nuevas jornadas de huelga en marzo, abril y mayo que se suman a las 12 que ya han realizado desde el mes de noviembre. El Sepla ha apuntado en esta ocasión a fechas muy significativas. Al contrario de lo que aconteciera con el conflicto durante la pasada Navidad, en la que se evitó perjudicar las vacaciones de los pasajeros, en este caso se han pintado con rojo la víspera de Semana Santa, el día de San José y el 2 de mayo, festivo en Madrid.
El nuevo calendario de movilizaciones se ha fijado para los días 16, 19, 23, 25, 26 y 30 de marzo; los días 2, 4, 9, 13, 16, 20, 23, 27 y 30 de abril; los días 2, 4, 7, 11, 14, 18, 21, 25 y 28 de mayo.
Como ha venido ocurriendo en las cuatro últimas jornadas, a los paros se sumará el sindicato Stvala de tripulantes de cabina (TCP), y los de tierra CNT y CTA, que presentarán el lunes sus respectivas convocatoria ante la autoridad laboral, con paros para los mismos días.
Sepla justifica la extensión a los 24 nuevos días de huelga para los próximos tres meses ante "la negativa de la empresa a negociar". Pero su principal motivo de protesta se centra en la oposición frontal a la creación de la nueva filial Iberia Express, que según los cálculos del sindicato supondrá la destrucción de 8.000 puestos de trabajo en la matriz, a raíz del traspaso de 40 aviones de la aerolínea a la filial de bajos costes para el corto radio.
"Los pilotos han ofrecido a la compañía un proyecto que supone unos ahorros mayores que los que tiene previsto la propia empresa, sin necesidad de segregar actividad de la matriz", insistió el sindicato, que asegura que su propuesta se centra "en rebajar un 50% el coste de operación, reducción de sueldos de hasta el 50%, cesiones de productividad, así como entradas de nuevas categorías laborales".
Según explicó el Sepla, su propuesta, rechazada por Iberia, implica una actualización de toda la plantilla de pilotos y de sus condiciones laborales acordes con las necesidades de mercado actuales, lo que ahorraría 300 millones de euros, frente a los 90 previstos por Iberia.