miércoles, 7 de marzo de 2012

Las potencias e Irán retoman el diálogo


Una nota de distensión parece haber sonado en la amenaza de guerra contra Irán , luego de que el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad informara ayer que permitirá a los inspectores de las Naciones Unidas (ONU) verificar sus plantas nucleares.

La declaración iraní fue seguida por el anuncio de las potencias de que, con esa habilitación, se abre una ronda negociadora con el régimen, al que le exigen que se abstenga de desarrollar armamento atómico .

"Hemos ofrecido [a Teherán] reanudar las conversaciones sobre el tema nuclear. El objetivo sigue siendo una solución amplia, negociada y a largo plazo que restaure la confianza en la naturaleza exclusivamente pacífica del programa atómico de Irán y respete su derecho al uso pacífico" de esa tecnología, sostuvo en Bruselas la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton.

La funcionaria, que representa a Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania en las relaciones con Irán, respondió así a una carta con la oferta de reanudar el diálogo enviada por el régimen en febrero pasado. Al aceptar, le dio cierta distensión a la amenaza de guerra que existe en Medio Oriente ante la decisión de Israel de lanzar una acción militar en caso de creerlo necesario para su seguridad.

De hecho, en las horas previas al anuncio, hubo un intenso movimiento diplomático para desactivar el creciente discurso de Israel en defensa de su "derecho soberano" a lanzar un ataque aéreo sobre Irán para resguardar su seguridad.

Según trascendió ayer, Rusia jugó un papel activo en el llamado a un nuevo espacio de diálogo con el gobierno de Ahmadinejad. La gestión de Moscú tuvo lugar apenas terminó el proceso interno por el que Vladimir Putin fue elegido, otra vez, presidente del país.

Por ahora, no hay certeza de cuándo se producirían las negociaciones ni tampoco una fecha para el necesario acceso de inspectores de la ONU a las instalaciones nucleares. La visita incluiría el complejo militar de Parchin, en las afueras de Teherán, donde se concentran las principales sospechas de desarrollo bélico nuclear.

ABRIR LAS PUERTAS

Sin negar el alivio que significa, el giro de Teherán fue tomado con pinzas: no es la primera vez que anuncia un permiso de inspección que luego termina en la nada.

El nuevo paso se conoció casi al mismo tiempo en que el gobierno norteamericano anunció un frente de unidad "inquebrantable" con Israel. "Siempre le cuidaremos las espaldas", fue la significativa expresión que usó anteanoche el presidente Barack Obama con el premier israelí, Benjamin Netanyahu, a su lado.

La ratificación de ese frente se produjo pese a las diferencias que ambos líderes mantienen en cuanto al abordaje de la crisis. Obama viene pidiendo tiempo y cautela para una salida diplomática, mientras que Netanyahu advierte contra el riesgo de "caer nuevamente en la trampa de un diálogo con Irán", convencido de que, de ese modo, sólo se le otorga tiempo para que complete el pretendido desarrollo bélico nuclear.

"Tenemos una oportunidad de resolver esto diplomáticamente'', celebró ayer Obama, en su primera conferencia de prensa del año. "Vamos a seguir aplicando presión aunque [con esta nueva ronda de negociación] abramos una puerta al régimen iraní para que pueda reincorporarse a la comunidad de naciones'', añadió.

De hecho, la tensión con Irán y la inclinación de Obama a actuar con cautela dominaron el encuentro, en el que también tuvo que salir al cruce de las críticas de los aspirantes republicanos, que le reprochan "mano blanda" con Teherán.

"Ellos pueden hablar así porque no tienen la responsabilidad de ser el comandante en jefe que yo sí tengo", afirmó Obama. "Su retórica está más orientada a ganar votos que a resolver un problema", añadió.

Hasta ahora, su opción es aplicar "sanciones económicas muy fuertes" contra Irán y permitir que su efecto anime a las autoridades de Teherán a dejar el aislamiento y sumarse a la comunidad internacional. "Nuestra estrategia está empezando a dar resultado", celebró.

En forma paralela, Netanyahu culminó ayer su visita de dos días a esta ciudad, convencido de que Israel cuenta "con verdaderos amigos" en Washington.

"Lamentablemente, ninguno de nosotros puede esperar mucho más tiempo", reiteró, en una nueva amenaza a Teherán.

Con un nuevo voto por la diplomacia, la opción militar, sin embargo, no está cerrada para Estados Unidos, según ratificó ayer el secretario de Defensa, León Panetta. "Todas las opciones están sobre la mesa, incluida la militar" para prevenir que Irán obtenga armas nucleares, ratificó Panetta ante el principal grupo de presión pro israelí de los Estados Unidos, el Comité de Asuntos Públicos Norteamericano-Israelí (Aipac).

QUÉ PUEDE PASAR

Reacción no inmediata

Uno de los posibles escenarios si Israel ataca las instalaciones nucleares de Irán es que el régimen islámico no responda al ataque, en un principio, y se defienda con la retórica. En ese caso, Teherán anunciaría que Israel atacó objetivos civiles, pero sin causar grandes daños. "Tiene sentido que los iraníes jueguen el papel de víctima", dijo Gala Riani, especialista en Medio Oriente del centro de estudios IHS Global Insight. "Esto le serviría al gobierno para lograr legitimidad", agregó.

Ataques indirectos

Otro escenario posible si Israel ataca Irán es que Teherán no responda militarmente, pero que incentive y apoye ataques de Hamas (desde los territorios palestinos) y de Hezbollah (desde el Líbano). También podría apoyar los ataques contra las tropas occidentales en Irak y Afganistán. "El incremento de la actividad subversiva de Irán en Medio Oriente es el escenario más probable", dijo Riani.

Ataque a Israel

Si Israel ataca Irán, el régimen islámico podría responder lanzando misiles con cabezas nucleares. Como son más precisos que los Scuds disparados por Saddam Hussein durante la Guerra del Golfo en 1991, el daño de cada ataque sería más limitado. "No es algo que se pueda descartar", dijo Metsa Rahimi, analista de la consultora de riesgo Janusian. "Los iraníes van a querer contraatacar. Pero saben que si lo hacen, van a ser atacados", añadió. Una de las dudas de los analistas es cuál sería la respuesta de Israel y de Occidente. ¿Habría más ataques? ¿Se usarían armas convencionales?

Cerrar el estrecho de Ormuz

Finalmente, si Irán cumple con su promesa de cerrar el estrecho de Ormuz, por donde circula hasta el 40% del tráfico mundial de crudo, esto sería como una declaración de guerra a las fuerzas norteamericanas, que probablemente atacarían la flota iraní. Los analistas estiman que el precio del crudo se dispararía. Algunos productores como Rusia, Nigeria y Angola se beneficiarían, pero el alto precio del petróleo impediría el crecimiento de los países en general.

Violencia en Medio Oriente

Las consecuencias de un ataque de Israel sobre Irán son difíciles de predecir. Uno de los peores escenarios es que la violencia se extienda en todo Medio Oriente. "Me preocupan mucho las consecuencias no deseadas de un ataque", dijo el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos. La gran incógnita, según los expertos, es cuánto duraría la escalada de violencia en Medio Oriente. La duda es si los líderes de China, Rusia, Estados Unidos y la Unión Europea adoptarían una postura consensuada o si el conflicto acentuaría las diferencias..