
Los inversores no se fían de España. Dos días después de la presentación de los Presupuestos del Estado, la prima de riesgo ha subido a niveles previos a la llegada de Mariano Rajoy a La Moncloa, la Bolsa se ha desplomado y el Tesoro ha tenido más dificultades para colocar la deuda pública.
Al primer paquete de reformas lanzado por el Ejecutivo 'popular' unos días después de asentarse en el poder, se sumaron este martes los Presupuestos Generales más austeros de la democracia, que tienen como meta rebajar el déficit publico al 5,3% en 2012.
Pero ni lo uno ni lo otro parecen suficiente. Los ajustes no satisfacen a los mercados, que siguen esperando nuevas reformas, según ha indicado este miércoles el presidente del BCE, Mario Draghi y la desconfianza se ha instalado entre los inversores, lo que ha provocado que los intereses de la deuda española se dispararan ayer en la subasta de bonos que llevó a cabo el Tesoro Público.
La rentabilidad de la deuda a diez años escaló más de un 5,6% y el Tesoro además se vio obligado a subir los intereses de la deuda a 3 y 4 años.
Este súbito aumento hizo que la prima de riesgo se elevara un 7% (24 puntos), hasta situarse en los 390 puntos básicos, un nivel similar al de las semanas previas a la llegada de Rajoy a la presidencia.
Algunos expertos advierten, como es el caso del analista de Société Générale Suki Mann, de que el diferencial podría incrementarse aún más. Según sus palabras, esto seria así porque "la confianza en la capacidad de España para gestionar el equilibrio entre la austeridad y el crecimiento está empeorando".
Tal es así, que la prima de riesgo, que a primera hora marcó el mínimo de la sesión en 360 puntos básicos no encontró alivio durante el día y llegó a rozar los 393 puntos básicos poco después del mediodía.
Cuentas insuficientes
Los malos resultados en el mercado de deuda se han trasladado poco después a la Bolsa. En España, el Ibex 35 perdía más de un 2% (2,09%) y se situaba en niveles similares a los del pasado mes de septiembre.
La previsión de Standard and Poor's de que la economía española será la única grande de la Unión Europea que seguirá en recesión en 2013 no ayudó, sino que fomentó las reservas sobre si será posible reducir el déficit como pretende el Ejecutivo de Mariano Rajoy.
En la misma línea, Citi, que advirtió la semana pasada de que España podría ser rescatada, considera que las cuentas del Estado son insuficientes para reducir el agujero público por debajo del 6,3%.
Y el Banco Central Europeo (BCE) ni parece estar comprando deuda de los países periféricos en los mercados secundarios ni aporta calma con sus mensajes, pues pide ajustes salariales en los países que han perdido más competitividad.
La desconfianza que se cierne sobre España también afecta a otros países de la periferia europea como Portugal o Italia, cuyas primas de riesgo subieron en la víspera casi 23 puntos básicos, hasta 1.026 y 356 puntos respectivamente.