miércoles, 11 de abril de 2012

Elena Arzak, mejor cocinera del mundo


Con la humildad que la caracteriza, Elena Arzak (San Sebastián, 1969) ya se sentía triunfadora el año pasado, cuando sólo era candidata al prestigioso premio Veuve Clicquot a la Mejor Cocinera del Mundo, otorgado por la revista británica «Restaurant», galardón que, al final, se cocinó para la francesa Anne Sophie Pic, primera chef de Francia en brillar con tres estrellas Michelin. Por eso, ayer, la cocinera española al conocer la noticia se sintió «emocionadísima. Ha sido una verdadera sorpresa», ha confesado a LA RAZÓN. «Es como si me hubiese tocado la lotería, de verdad. Estoy muy contenta por mi familia, por el equipo del restaurante y por mi padre, que está como loco», señaló feliz la chef, quien se ha hecho con el premio gracias a su «cocina en constante evolución, vanguardista y basada en la investigación», explica la citada publicación en un comunicado. «Mi hija es una fuera de serie», reconoció Arzak .

Aromas y marinados
«Recuerdo cuando mi abuela cocinaba y cómo me inspiró. Con este premio pienso más en ella que en mí», afirmó Elena, que el día 30 recogerá su galardón en Londres durante una ceremonia en la que se darán a conocer los 50 mejores restaurantes del mundo 2012.

Arzak, situado en la avenida Alcalde José Elosegui, 271 de San Sebastián, fue inaugurado en 1897, presume de ser el primer restaurante vasco en poseer las tres ansiadas estrellas Michelin y durante los últimos cinco años de estar situado entre los diez primeros puestos del famoso ránking –el año pasado ocupó el octavo y Juan Mari se hizo con el premio a los Logros de toda una vida–. Antes de compartir fogones con su padre, la chef realizó «stages» en la Maison Troisgros, de Roanne, El Bulli y en París con Pierre Gagnaire (París), entre otras grandes casas.«Con una dedicación exclusiva a Arzak y a su emblemática cocina vasca, Elena no sólo supervisa un próspero restaurante, sino que trabajando en tándem con su famoso padre, Juan Mari, ha conseguido que su casa sea reconocida como una de las más influyentes del mundo», dice la publicación sobre la cocinera española quien siempre anda centrada en nuevas investigaciones, porque lo suyo es un no parar en su taller de I+D. Esta temporada su curiosidad se centra en nuevos aromas, en los marinados, en qué beneficios aporta la piel de los chipirones, entre otros trabajos. El comensal ya sabe que aquí se come fenomenal, así que padre e hija se las ingenian para sacar una carcajada a quien entre en su casa con propuestas divertidas, como un plato de chocolate que se asemeja a un bosque, un pescado que parece marinado, pero no lo está. Juegan al despiste y trabajan con el efecto sorpresa.



Coral de bogavante y galleta
El bogavante Coralino es una de las recetas que más le gustan a Elena: «Es un plato de mar. Por un lado, la salsa lleva el coral del bogavante y, por otro, la galleta del lino imita a los corales del mar», explica, a la vez que nos detalla otra de las sugerencias que salen de su cocina y que denomina así: «Chocolate pisado», elaborado con diferentes frutas a la brasa acompañadas de una especie de suela de zapato comestible. «Las nuestras son propuestas con fondo y muy pensadas para sorprender al comensal, como el lenguado de mar y montaña con cítricos», argumenta.