sábado, 14 de abril de 2012

Golpe al cine español


El Gobierno pretende aumentar la desgravación fiscal por invertir al cine desde el 18% actual hasta un 20 o 25%. Es una forma de tratar de paliar el recorte del 36% al cine confirmado en los Presupuestos del Estado. Las doce líneas de ayudas del ICAA se quedarán en seis. Se suprimen las ayudas a la creación de guiones, desarrollo de proyectos, proyectos culturales y de formación no reglada, películas para televisión, series de animación, ayudas a la exhibición, y ayudas para nuevas tecnologías, investigación y desarrollo

AGENCIAS | MADRID La directora general del Instituto de Cinematografía y Artes Visuales (ICAA), Susana de la Sierra, adelantó ayer que "en los próximos días podrán concretarse medidas para dotar de liquidez inmediata a la producción cinematográfica".

Sierra afirmó que trabaja con el Instituto de Crédito Oficial (ICO), aunque no precisó más detalles de estas medidas "urgentes" para un sector que se enfrenta a una reducción presupuestaria superior al 36% este año, sobre todo en las ayudas directas del Fondo para la Protección de la Cinematografía.

En un encuentro con la prensa, Sierra desgranó sus líneas de trabajo y las cuentas para el año próximo, en un "contexto muy complejo y difícil" con una reducción presupuestaria que, según sus palabras, "no es una apuesta política".

El ajuste, superior al del resto de sectores de la cultura, se debe a que "en principio, parece que los gastos fijos de funcionamiento de otros sectores de la cultura no tenían margen de maniobra, mientras que el Fondo de Protección de la Cinematografía, sí", explicó al ser preguntada por la razón de una reducción tan fuerte.

La ley de cine de 2007 y el marco jurídico que establezca en septiembre la Comisión Europea para el sector determinan las líneas de trabajo de la directora del ICAA, que mientras espera las decisiones de Bruselas explora mejorar los incentivos y desgravaciones fiscales.

Este sistema ya está previsto en la actualidad, con desgravaciones del 18 %, pero "no funciona", y por tanto hay que mejorar el porcentaje del incentivo y también las fórmulas jurídicas y los requisitos para acceder a él. Sierra trabaja en los márgenes que están instaurados en los países de nuestro entorno, es decir, entre un 20 o 25% de desgravación.

Los incentivos fiscales se enmarcan en la ley de cine y en el impuesto de sociedades, no en la futura ley de mecenazgo, que es una herramienta del Ministerio de Cultura para activar un modelo de financiación cultural con más participación de la sociedad. Se mantendrá la obligación de inversión que hacen las televisiones en cine (el 5% de sus beneficios), aunque tratando de "configurarla jurídicamente de la manera adecuada".

Preguntada sobre las series televisivas de éxito de TVE, admitió que en tiempos de crisis "no es nada malo invertir en la propia industria, sobre todo si son series que tiene calidad y audiencia".

Con una partida reducida a 49 millones de euros (76,7 millones en 2011), el Fondo para la Protección de la Cinematografía ha visto disminuir a seis sus once líneas de ayudas, con el criterio de primar la amortización de la deuda ya contraída (con 35 millones de euros).

No se convocarán las ayudas a la exhibición, o a las series de animación, aunque en este capítulo el ICAA busca nuevas posibilidades de financiación y préstamos para un "sector en auge y con retorno económico". Tampoco se convocarán las ayudas a proyectos culturales y de formación no reglada, aunque el ICAA está contactando con fundaciones para que se sumen a iniciativas ya en marcha por la importancia de este capítulo: "tenemos un nivel muy bajo en alfabetización mediática. Uno de los grandes problemas es el desconocimiento sobre el cine español".

Sierra pretende "despolitizar" el cine porque es un "patrimonio cultural común", y llevar a los ciudadanos a las salas, aunque "relativiza bastante" la cuota de pantalla.

El distribuidor de cine Adolfo Blanco, fundador y consejero delegado de la productora A Contracorriente Films, hizo pública ayer una larga carta dirigida a José Ignacio Wert, ministro de Educación, Cultura y Deportes, y Susana de la Sierra, directora del Instituto de Cinematografía. En ella se lamenta de un recorte del 36,2% en el presupuesto dedicado al cine, una medida que parece "más una venganza que un remedio".

Blanco asegura en la misiva, de casi cuatro folios, que este recorte de presupuestos llevará a la muerte del negocio cinematográfico en España. "En Italia o Francia, donde se produce un cine que la gente va a ver a las salas, la asistencia al cine se mantiene estable, mientras que en España perdemos público progresivamente. La caída del 18% de espectadores en solo un año y de casi el 30% desde 2010 debería ser motivo de preocupación, especialmente si pensamos que quien está desertando es el público joven, el futuro", dice el directivo de A Contracorriente a Wert, que lleva en la industria audiovisual cerca de veinte años.

La carta analiza también los puntos básicos del sector y lo compara con el fútbol, un deporte que recibe un apoyo importante del Gobierno: "A que nuestro fútbol sea así de estupendo, con 5 equipos entre los 8 mejor clasificados este año en competiciones continentales, contribuyen las cifras escandalosas que nuestros equipos perciben de las televisiones, dinero que estas dejan de aplicar a la producción audiovisual. ¿Nos hemos parado a pensar que un solo fichaje de un jugador de élite cuesta más al sistema que lo que ahora su Ministerio le está quitando al cine español?", escribe Blanco.