
Se trata de una avanzadilla de seis observadores desarmados que ha llegado a Damasco, según le dijo un portavoz de la ONU, Kieran Dwyer, a la BBC.
Entablarán conversaciones con el gobierno sirio y la oposición, antes de comenzar su trabajo de campo.
Los observadores se moverán por el país en autos que han sido transportados por aire desde Italia.
En los próximos días la misión será reforzada hasta contar con 30 miembros.
La violencia ha continuado a pesar del alto el fuego que entró en vigor el pasado jueves.
Los enfrentamientos entre las fuerzas del gobierno y los rebeldes han continuado en la ciudad de Homs, donde un activista aseguró que 14 personas habían muerto.