El Grupo para la Recuperación de la Memoria la Histórica localizó ayer un total de siete fosas comunes en tres emplazamientos de El Toro, Castellon, repartidas por toda la sierra. Desde primera hora de la mañana, expertos arqueólogos, miembros del grupo e incluso vecinos comenzaron los trabajos de señalización y ubicación de distintas fosas en el término municipal de El Toro.
Y es que, los testimonios vecinales han sido fundamentales para comenzar a trazar las primeras líneas de este mapa provincial castellonense de fosas comunes que, aunque comenzó a ejecutarse durante la jornada de ayer, la falta de subvención por parte del ministerio y la conselleria hará que "no cuente con un plazo de ejecución de un tiempo determinado".
A través de vídeos documentales tomados en 1993 tras un incendio que asoló la tierra de El Toro y dejó a la luz numerosos restos óseos, los expertos se dirigieron para acotar las fosas en tres zonas: el Vértice Salado, el Cerro del Baile y el Pozo Junco, en las que los restos humanos y óseos, las metrallas, varias balas, granadas de mano y alrededor de una cincuentena de latas de conserva de víveres fueron para los profesionales vestigios suficientes para marcar un trazado de lo que se lidió en la dura Batalla de Levante, en las trincheras de la Línea XYZ.
"El hallazgo de restos óseos de militares como costillas, fémures e incluso un cráneo y un cuerpo que se supone que debe estar prácticamente entero nos pone una vez más en la pista de lo que en su día fue esta barbarie en la que, tanto nacionales como republicanos, cayeron fusilados y abandonados a sus anchas en medio de las montañas", apuntó Matías Alonso, coordinador de GPRMH.
Para Alonso, con esta búsqueda no se pretende sino "señalar las fosas en las que podamos conocer que hay restos humanos con el fin de llamar la atención ante las instituciones, tanto nacionales como internacionales para que, de alguna manera, se acabe dignificando a estos milicianos, tanto de un bando como de otro", apuntó.
Para ello, los arqueólogos trabajaron duro durante toda la jornada acotando a través de GPS los puntos de localización concretos del lugar, tomando fotos y videos de la ubicación y buscando y catalogando vestigios y restos que hacen que los lugares acotados, con absoluta certeza, puedan ser marcados como fosas comunes de la Guerra Civil.
"Eso sí -explicó una de las arqueólogas- el protocolo en este tipo de casos es claro. Nuestro trabajo es únicamente localizarlas, documentarlas, catalogarlas y marcarlas, porque las tareas de exhumación tan solo podrían ejecutarse o bien con permiso del ministerio o bien a través de que alguno de los familiares lo solicitasen".
Primera fase
Así pues, lo realizado ayer se trata de la primera de las fases de un largo proceso de investigación, la de la catalogación de los lugares para posteriormente, a través de un programa, dar parte al Ministerio de Defensa la ubicación de las mismas. A partir de aquí, los familiares serían los que deberían tomar la iniciativa para la exhumación, sin embargo, en este tipo de situaciones, "resulta sumamente complicado encontrar familiares que sepan exactamente en qué fosa fueron abandonados sus parientes". Desde el GPRMH recordaron que las fosas catalogadas tan solo son una parte del sinfín de lugares que habrá a lo largo de la Línea XYZ.
Y es que, los testimonios vecinales han sido fundamentales para comenzar a trazar las primeras líneas de este mapa provincial castellonense de fosas comunes que, aunque comenzó a ejecutarse durante la jornada de ayer, la falta de subvención por parte del ministerio y la conselleria hará que "no cuente con un plazo de ejecución de un tiempo determinado".
A través de vídeos documentales tomados en 1993 tras un incendio que asoló la tierra de El Toro y dejó a la luz numerosos restos óseos, los expertos se dirigieron para acotar las fosas en tres zonas: el Vértice Salado, el Cerro del Baile y el Pozo Junco, en las que los restos humanos y óseos, las metrallas, varias balas, granadas de mano y alrededor de una cincuentena de latas de conserva de víveres fueron para los profesionales vestigios suficientes para marcar un trazado de lo que se lidió en la dura Batalla de Levante, en las trincheras de la Línea XYZ.
"El hallazgo de restos óseos de militares como costillas, fémures e incluso un cráneo y un cuerpo que se supone que debe estar prácticamente entero nos pone una vez más en la pista de lo que en su día fue esta barbarie en la que, tanto nacionales como republicanos, cayeron fusilados y abandonados a sus anchas en medio de las montañas", apuntó Matías Alonso, coordinador de GPRMH.
Para Alonso, con esta búsqueda no se pretende sino "señalar las fosas en las que podamos conocer que hay restos humanos con el fin de llamar la atención ante las instituciones, tanto nacionales como internacionales para que, de alguna manera, se acabe dignificando a estos milicianos, tanto de un bando como de otro", apuntó.
Para ello, los arqueólogos trabajaron duro durante toda la jornada acotando a través de GPS los puntos de localización concretos del lugar, tomando fotos y videos de la ubicación y buscando y catalogando vestigios y restos que hacen que los lugares acotados, con absoluta certeza, puedan ser marcados como fosas comunes de la Guerra Civil.
"Eso sí -explicó una de las arqueólogas- el protocolo en este tipo de casos es claro. Nuestro trabajo es únicamente localizarlas, documentarlas, catalogarlas y marcarlas, porque las tareas de exhumación tan solo podrían ejecutarse o bien con permiso del ministerio o bien a través de que alguno de los familiares lo solicitasen".
Primera fase
Así pues, lo realizado ayer se trata de la primera de las fases de un largo proceso de investigación, la de la catalogación de los lugares para posteriormente, a través de un programa, dar parte al Ministerio de Defensa la ubicación de las mismas. A partir de aquí, los familiares serían los que deberían tomar la iniciativa para la exhumación, sin embargo, en este tipo de situaciones, "resulta sumamente complicado encontrar familiares que sepan exactamente en qué fosa fueron abandonados sus parientes". Desde el GPRMH recordaron que las fosas catalogadas tan solo son una parte del sinfín de lugares que habrá a lo largo de la Línea XYZ.
