
RUPTURA MATRIMONIAL
El 15 de septiembre de 2011 Ruth Ortiz mantiene una conversación con José Bretón en la que le plantea la posibilidad de romper su relación matrimonial. Este deseo de la madre de los pequeños disgusta a José Bretón, que inmediatamente decide marcharse a Córdoba a casa de sus padres, mientras que Ruth se va a la casa de su madre, en la localidad onubense de San Bartolomé de la Torre. El 17 de septiembre, Bretón regresa al domicilio en el que convivía junto a Ruth y sus hijos en El Portil, pero se encuentra la vivienda vacía. Ruth le comunica ese mismo día su decisión definitiva de poner punto y final a su relación y establecen un acuerdo en el que ella se haría cargo de la guardia y custodia de los pequeños, mientras que él podría llevárselos fines de semana alternos.
23 DE SEPTIEMBRE
El 23 de septiembre José Bretón recoge a sus hijos para pasar con ellos todo el fin de semana en la vivienda de sus padres, situada en La Viñuela. El 24 de septiembre el encartado lleva a sus hijos a una vivienda no determinada en Córdoba donde le comenta a los pequeños que iba a vivir allí toda la familia, incluida la madre. Los niños regresan a Huelva al día siguiente.
VISITAS A LA PARCELA
Bretón, que está obsesionado por el hecho de haber visto romperse su esquema de vida familiar, comienza a idear la posibilidad de causar un daño grave a Ruth Ortiz como represalia a su decisión, según el auto. Para ello acude a la finca de Las Quemadillas al menos en 11 ocasiones, desde el 15 de septiembre, para idear la estrategia con la que haría desaparecer a los menores, bien sólo o con la participación de terceras personas. Bretón pasa noches enteras estudiando y dando forma a su plan. Incluso, se opone a la posibilidad de hacer un cambio de fines de semana que le era provechoso, ya que tiene muy claro que quiere tener a sus hijos el fin de semana del 7 al 9 de octubre para hacerlos desaparecer y castigar así a Ruth por decidir poner fin a su matrimonio. Para ello, dos días antes de la desaparición realiza un experimento con sus sobrinos para saber cuál sería su actitud de dos niños si los dejaba solos y le pregunta a un amigo sobre las medidas de seguridad de la Ciudad de los Niños, según el magistrado.
7 DE OCTUBRE
José Bretón queda con Ruth en una cafetería de Huelva donde le entrega una carta junto a un ramo de flores con el fin de que ésta le diese una respuesta sobre qué iba a pasar con su relación, pero la madre de los pequeños prefiere no darle ninguna contestación en esos momentos. Entonces Bretón decide llevarse a los pequeños a Córdoba, planteándose firmemente llevar a cabo el plan que había ideado. Recoge a los niños en torno a las 14:00 de la casa de la abuela materna, Obdulia, y coloca las maletas de éstos en el asiento delantero derecho para que la abuela no pudiera ver diversos efectos, como por ejemplo sábanas, con los que tenía previsto hacer desaparecer a lo pequeños, entiende el juez. A las 17:30 llega a Córdoba, en concreto a casa de sus padres en La Viñuela. A las 18:30 acude con los pequeños hasta la casa de su hermana Catalina, pero tan sólo unos minutos más tarde -18:55-, sin una razón concreta, decide ir solo a la finca de Las Quemadillas. Esa misma tarde, a las 19:12, llama por teléfono a una vieja amiga con el fin de reanudar una antigua relación. Por la noche les plantea a sus hermanos, Rafael y Catalina, la posibilidad de ir al día siguiente a la Ciudad de los Niños, al tiempo que les comenta que iba a comer con unos amigos, a pesar de que no había quedado con nadie ni tenía intención de hacerlo. Comienza así a preparar su coartada y a dar forma al lugar elegido para simular la pérdida de Ruth y José: el entorno de la Ciudad de los Niños.
8 DE OCTUBRE
10:00 Bretón sale de la casa de sus padres junto a los pequeños en dirección a la casa de su hermana Catalina. Una vez allí, sin poder precisar si con el conocimiento o no de su hermana, Bretón coge el coche de ésta para desplazarse hasta la finca de Las Quemadillas donde estaciona el vehículo en el descampado que hay frente al acceso a la parcela. El padre de los pequeños sale del coche acompañado aparentemente por otra persona. A las 11:14, Bretón abandona el lugar, pero solo.
11:30 Los niños permanecen jugando con sus primos en el momento en el que Bretón regresa a la casa de su hermana Catalina. Durante toda la mañana intenta en diversas ocasiones ponerse en contacto con Ruth, pero in éxito. José Bretón se queda con todos los niños mientras que su hermana y su cuñado realizan la compra en una gran superficie. Regresan en torno a las 13:00.
13:31 José Bretón se marcha con los niños de la casa de sus padres, donde permanece unos escasos cuatro minutos, con el pretexto de que iba a comer con unos amigos. Su destino sería la finca de Las Quemadillas.
13:46 A esta hora los pequeños y su padre llegan a la parcela, según recoge las cámaras de vigilancia de un centro de inserción social. En ese momento Bretón decide realizar una llamada decisiva a Ruth Ortiz, de la que no obtiene respuesta. Comienza así a ejecutar su plan, según el juez, desconectando su teléfono hasta las 17:30 para evitar ser localizado. Durante ese periodo de tiempo aprovecha el trayecto hacia la Ciudad de los Niños para lograr deshacerse de ellos, aprovechando el entresijo de caminos de la parcelación, explica el auto. Ademas, aprovecha este espacio de tiempo para dejar pistas falsas con la idea de despistar a la Policía en las primeras investigaciones. Para ello, realiza una gran hoguera en plena plantación de naranjos en la que quema ropas de Ruth Ortiz y restos de pequeños roedores que a simple vista pudieran hacer pensar que pertenecieran a los cadáveres de los niños; guarda en el coche dos cuchillos enrollados en tela, sábanas, un trozo de cordel y cinta americana; hace creer a su familia que estaba realizando una gran obra en el interior de la parcela para hacer pensar que los pequeños estaban allí escondidos o enterrados; o deja una huella de pisada de zapatillas y un trozo de sábanas junto al Guadalquivir para que la Policía creyera que había arrojado los cadáveres al río.
17:30 El encartado abandona la finca y tira varias bolsas de basura en distintos contenedores. Luego emprende la marcha hacia la Ciudad de los Niños. Esta maniobra le permite tener un margen de unos 10 minutos para alcanzar algún punto previamente seleccionado para ocultar a sus hijos o para trasladarlos a un vehículo de una tercera persona, dice el auto.
17:57 Las cámaras de seguridad de la Ciudad de los Niños captan la imagen de José Bretón conduciendo su vehículo por la salida de servicio de estas instalaciones, en las que no se aprecian la siluetas de los pequeños. Tres minutos después el encartado aparca su coche en la calle Pintor Espinosa, momento en el que se percata de dos mensajes de su hermano a través de un sistema de mensajería instantánea. Bretón le comunica a Rafael que está en la Ciudad de los Niños.
18:17 José le comunica a Rafael que ha perdido a uno de los pequeños. Escasos minutos después recibe una llamada de su hermana Catalina, quien le aconseja que vaya a la Ciudad de los Niños para pedir aviso por megafonía. Pero Bretón no da una descripción de su aspecto físico o sus vestimentas. Incluso, sale del lugar sin hacer ningún gesto de búsqueda y se queda por la zona para esperar la llegada de sus familiares. A las 18:41 llama al 112 para denunciar la desaparición de los pequeños.
20:00 Bretón acude a Comisaría para poner la denuncia. Desde ese momento y hasta la actualidad reitera que había perdido a los niños en un despiste cuando se dirigía con ellos hacia la Ciudad de los Niños, unos hechos que el juez asegura que son completamente falsos.
FUENTE: www.huelvainformacion.es