lunes, 25 de junio de 2012

Los hombres de negro ya vigilan España


El vicepresidente y comisario de la Competencia de la Comisión Europea, Joaquín Almunia, ha dicho hoy que el grado de cumplimiento de "todos y cada uno de los compromisos adquiridos por España" como miembro de la UE serán mirados "con más atención" por Europa desde hoy, una vez que se ha solicitado por carta el rescate bancario. Almunia, en un acto en el Senado sobre las autonomías, ha asegurado que España, a partir de este momento, va a ser más vigilada que otros países de la UE que no han pedido una financiación a sus socios y colegas.
Las declaraciones de Almunia coincidieron con el envío de la carta en la que el ministro de Economía, Luis de Guindos, solicita formalmente al Eurogrupo que se ponga en marcha el rescate a la banca española, y en la que no se concreta el volumen de dinero de la "asistencia financiera".
La pasada semana, las consultoras contratadas por el Gobierno para evaluar las necesidades de capital de las entidades financieras españolas cifraron en un máximo de 62.000 millones de euros la cantidad que necesitarían las entidades en el peor escenario posible. Ahora falta por cifrar las necesidades concretas de cada una de las entidades, lo que se conocerá entre finales del mes de julio y el mes de septiembre. Según el texto de la carta, esas evaluaciones “se deberían tener en cuenta como punto de partida” para definir el dinero que se pedirá a Bruselas para la banca española. En la carta tampoco se hace mención a las condiciones del rescate, como el plazo del préstamo o el tipo de interés. Según algunos medios, el tipo de interés se movería entre el 3% y el 4%, a un plazo de hasta 15 años. 
La carta, de cuatro párrafos y dirigida al presidente del Eurgrupo, el luxemburgués Jean Claude Junker, cumple  con el trámite establecido para poder acogerse a la línea de crédito que puso a disposición de la banca española el Eurogrupo el 9 de junio por importe de hasta 100.000 millones de euros. En el texto, el ministro confirma que  “el Fondo para la Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que actuará en representación del Gobierno de España, será la institución receptora de los fondos que canalizará a las entidades financieras”, a pesar de que el Gobierno intentó que fueran directamente los bancos los que recibieran la ayuda, a lo que se oponían otros socios europeos, como Alemania. De Guindos señala también que “la elección del instrumento concreto en el que materializará esta ayuda tendrá en consideración las diferentes posibilidades disponibles en la actualidad y aquellas que se puedan decidir en el futuro”. Esto es, tampoco se concreta si el dinero procederá del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que tiene un carácter temporal, o bien del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que entrará en vigor probablemente el próximo mes y que tendrá un carácter permanente. La elección del fondo es importante, especialmente porque el dinero prestado por el segundo instrumento tiene un carácter de deuda preferente, es decir, tendrá preferencia de pago frente a otros acreedores.
Ahora se abre un proceso de negociación con las autoridades de la UE para definir las condiciones del rescate a la banca, para que pueda ser debatido en la reunión de ministros de Finanzas de la UE Ecofin), prevista para el próximo 9 de julio. "Las autoridades españolas ofrecerán todo su apoyo en la valoración de los criterios de eligibilidad, la definición de la condicionalidad financiera, el seguimiento de las medidas a implantar  y en la definición de los contratos de ayuda financiera”, señala De Guindos en su carta a Junker.