Rusia no perdonó en su estrenó en la Eurocopa y superó con claridad a la República Checa por 4-1. Los hombres de Advocaat se mostraron muy superiores a su adversario pese a la intensidad de los checos al inicio del encuentro y lograron aprovecharse de la inseguridad defensiva.Desde el pitido inicial, Arshavin acabó con las dudas que le rodeaban sobre su rendimiento. Con el brazalete de capitán volvió a ser el jugador eléctrico que deslumbró en la Eurocopa de hace cuatro años y desbordó junto a la línea de cal pese a estar defendido por un combativo Gebre Selassie.
Junto al ex jugador del Arsenal aparecieron en la zona de ataque Dzagoev y Kerzhakov, muy combativo durante todo el choque hasta que dejó su puesto a un Pavlyuchenko que también se reveló tras una gris temporada en la Premier. El ex delantero del Sevilla estrelló un balón al palo con un cabezazo desde dentro del área y por fortuna para él, el cuero le cayó a la estrella del CSKA, quien superó a Cech con un potente disparo sin oposición alguna.
El tanto dejó muy tocado a los chicos de Bilek, quienes no sólo no reaccionaron, sino que también vieron como un desajuste defensivo lo aprovechaba Shirokov ante el meta del Chelesa. Kerzhakov no llegó a controlar el pase en profundidad de Arshavin por fortuna para su compañero y por desgracia para los checos, quienes vieron como encajaban un nuevo tanto que dificultaba la remontada.
El paso por los vestuarios cambió a la República Checa. Plasil, inédito hasta entonces sacó el tiralíneas y puso un perfecto balón al área sober Pilar. El checo se aprovechó de un fallo de los rusos a la hora de tirar el fuera de juego y tras sortear a Malafeev acortó distancias.
El tanto checo sólo fue una anécdota en el segundo acto debido a que Pavlyuchenko se encargó de acabar con sus esperanzas. Primero dio una asistencia a Dzagoev y después se buscó el espacio necesario en el área para fusilar a un Cech que poco pudo hacer ante un balón que se coló por la escuadra.
De esta forma, Rusia muestra su candidatura para terminar como líder del grupo y demostró que las grandes selecciones del continente tendrán que emplearse al máximo para evitar que los rusos repitan las semifinales de hace cuatro años.