Pedro Conesa perdió su casa hace un año. Nunca pensó que un terremoto podría arrasar su vivienda pero así fue. A las 18:47 del 11 de mayo de 2011 la tierra de Lorca (Murcia), donde vive, tembló. Lo que quedó del inmueble tuvo que ser demolido y ahora solo queda un solar vacío donde él levantó toda su vida.Dos terremotos consecutivos se llevaron por delante viviendas, comercios y edificios históricos pero también ilusiones, esperanzas y proyectos de futuro y, lo más importante, segó la vida de nueve personas e hirió a más de 300.
En ese momento Pedro pensó que ya nada peor le podía pasar. Un año después, sigue sin casa pero además no ha recibido ninguna ayuda pública. Vive de alquiler con su mujer y sus dos hijos, todos en el paro. Él recibe la ayuda para desempleados sin prestación de 426 euros y paga un alquiler de 550 euros.
"La situación es dramática. Tengo concedida una ayuda para el pago del alquiler durante 24 meses y aún no he visto un euro", asegura a RTVE.es. Recibió de su seguro privado 80.000 euros que no puede tocar porque su destino es la reconstrucción de la vivienda cuando los vecinos de su inmueble tengan la licencia de obra.
Le ayudan sus padres. Sus hermanos no han tenido mejor suerte que él: perdieron la vivienda en el terremoto y además pagan una hipoteca de una casa que ya no existe.
Los trágicos números de la catástrofe
Un total de 8.000 damnificados, 1.200 viviendas derruidas, 500 comercios cerrados y más de 1.000 millones de euros de pérdidas ponen de manifiesto la magnitud de un terremoto que ha marcado un antes y un después en la vida de los lorquinos, que aún tratan de recuperarse de la tragedia y volver a la normalidad. Esqueletos de edificios y solares vacíos copan el paisaje de la ciudad, que no alcanza los 100.000 habitantes.
Un año después, los efectos del terremoto se dejan aún notar, y mucho. Más de 7.000 personas no han podido volver a su hogar. En el mejor de los casos esperan que sean rehabilitadas tras los destrozos; en el peor, ya no hay vivienda y los edificios deben ser reconstruidos por completo. Mientras, viven de alquiler o en casas de familiares.
Dos institutos y un centro de salud están en desuso por los desperfectos y más de cien comercios no han podido abrir todavía. Existen además 150 inmuebles en estado de indefinición y los técnicos aún no han determinado si se tienen que demoler.
Es el caso de Sebastián Andreu. Su casa sufrió graves desperfectos. Es un código rojo que significa que no puede vivir en ella. Lo peor es que ni siquiera sabe aún si su inmueble se va a derruir y cuándo. Vivió unos meses de alquiler y finalmente se ha mudado con su mujer a casa de una hija.
Como la mayoría de casos recibió la indemnización por parte del seguro privado pero ni rastro de las ayudas públicas, cifradas en 230 millones de euros.
"Mi ayuda está concedida pero en mi cuenta no han ingresado nada. Muchas promesas pero a la hora de la verdad, nada", denuncia.
Vecinos "abandonados" y administraciones que piden perdón
"Aunque tratamos de levantarnos, la sensación de tristeza aún reina en el ánimo de los vecinos. El desamparo que sentimos por parte de las administraciones es total", ha señalado a RTVE.es el presidente de la Asamblea de Vecinos Lorca afectados por el terremoto, José Alberto Lario, quien confirma que el único dinero recibido por los damnificados proviene de los seguros privados y que asciende a 400 millones de euros.
A la lucha de cada afectado con el Consorcio de Compensación de Seguros (los que tenían polizas contratadas) suman otra batalla para recibir unas ayudas públicas prometidas que, un año después, aún no han llegado a Lorca.
"La intervención pública ha brillado por su ausencia. La lentitud en la llegada de ayudas es desesperante y agónica", ha explicado Lario, quien destaca que las únicas ayudas que los afectados han recibido provienen de la Mesa Solidaria que gestiona los fondos y donaciones solidarias que han llegado a la ciudad y que alcanzan los 3 millones de euros. "Van destinadas a los casos más graves", añade.
Desde la Plataforma de Damnificados Lorca 11 de mayo también critican la lentitud en el proceso de otorgamiento de ayudas. "Muchos expedientes están resueltos y la gente ya sabe a qué cantidad asciende su indemnización pero espera y espera y nunca llega".
Con motivo del aniversario del terremoto las asociaciones convocaron una manifestación para reclamar sus ayudas este jueves.