François Hollande será investido este martes como presidente de Francia y se convertirá en el primer socialista en ocupar el Elíseo en 17 años.
Poco después de asumir el poder en una ceremonia de bajo perfil en París, a la que no acudirán otros jefes de Estado, el presidente Hollande designará a su primer ministro antes de volar a Alemania para entrevistarse con la canciller Angela Merkel.
El hecho de haber organizado el viaje tan pronto después de su investidura demuestra la importancia de la relación franco-alemana para encontrar una solución a la crisis de la deuda en la Unión Europea.
Hollande criticó el enfoque alemán sobre la austeridad como el camino para salir de la crisis e hizo hincapié en la necesidad de adoptar medidas que fomenten el crecimiento.
La siguiente cita internacional de Hollande será con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a quien visitará en la Casa Blanca este viernes, antes de las cumbres del G-8 y la OTAN.